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martes, 27 de junio de 2017

Terapias alternativas: Medicina sólo hay una, el resto en pseudociencia

Buenos días!
¿Recordais a Irene? Irene Estrada hizo conmigo hace unos años (el tiempo vuela!) su rotatorio de Medicina Rural durante su residencia de Medicina de Familia, y desde entonces, como ambas deseamos, hemos mantenido contacto y una buena amistad. Como debe ser, la vida nos ha volteado a las dos, pero nuestra amistad y compañerismo permanecen inalterables.
Por cierto, no os creais su bio en Twitter. Ya no es residente, es especialista en Medicina Familiar y Comunitaria, "especialista en personas", y completó su master en Medicina Estética. Irene, actualiza, que así no te van a encontrar!

Me disperso. En una de esas charlas, me dice Irene que le preguntan bastante en consulta por el uso de terapias distintas a la convencional. Ay... "ahí me has dao".
Los que vierais el programa La Mirada de Bea de Canal Sur en el que participé sabeis ya mi actitud ante la homeopatía, que es extensible al resto de terapias, alternativas, por llamarlo como se le llama en la calle.
Medicina no hay más que una: la que utiliza el método científico para avalar sus propiedades, su eficacia, eficiencia, efectividad, y seguridad. Por tanto, sus indicaciones. Su fin último es el mejor beneficio para el paciente, o su no maleficio si no es posible otra cosa, respaldados en el Juramento Hipocrático
Por supuesto, en el proceso médico, sanitario en general, hay beneficio económico para algunas personas. Todos, desde Hipócrates, Hygia... gustaban de comer a diario, tapar sus cuerpos con vestimenta y tener un techo bajo el que dormir. También es verdad que hay quien desea obtener un beneficio desmesurado y para ellos no miden las consecuencias, pero ello no desvirtúa la naturaleza principal del acto médico/sanitario. En todas las profesiones hay piratas.

¿Tanta introducción para qué? Para establecer la diferencia con las pseudociencias.
Porque eso es lo que son la mayoría de las llamadas terapias alterantivas. Son  procedimientos, corrientes de pensamiento, filosóficas... que ofrecen una opción curativa basándose en conocimientos anticuados, ya desechados por la ciencia, o directamente erróneos, o inventados... cuya validez y seguridad además no se demuestra por el método científico, porque sus seguidores no lo acatan, y cuando se intenta, no se obtienen resultados positivos.
Hasta ahí, si se pararan ahí al obtener malos resultados bajo el prisma de la evidencia, serían hasta respetables. Al fin y al cabo, la ciencia avanza a base de ensayos, descartando los fallidos y avanzando por los aciertos.
Llega el problema con el empecinamiento en constituirse en todo un paradigma de conocimiento que lleva a sus fundadores a dar un revestimiento de jerga científica ininteligible para hacerse creíbles, y a ofrecer la curación de lo incurable a los desesperados, y la curación de lo curable a precios desorbitados a cambio de ninguna eficacia, con los riesgos que ello conlleva: alejarse o retrasar el acceso a un tratamiento realmente eficaz, con riesgo de empeoramiento o muerte, porque no todo es reversible.
Hay tantas de esas mal llamadas terapias alternativas... podemos enumerar algunas:
Homeopatía: el primero de los caballos de batalla. Por algún motivo ha ganado una gran cantidad de adeptos, tanto entre profesionales como entre la cuidadanía por todo el mundo, por suerte en nuestro país no es donde esté más generalizado, y además cada vez menos. Supongo que eso de debe a su supuesta inocuidad, ya que sus prescripciones son de productos que no contienen medicamentos (basan su eficacia en la MEMORIA DEL AGUA que ha estado en contacto con el medicamento y ha sido diluido infinitesimalmente); pero contienen excipientes, incluso alcohol, lo que puede dar problemas, aparte del ya nombrado problema general de retrasar el cumplimiento de un tratamiento contrastado. Para su eficacia, hay que creer en ello, en la memoria del agua. Sólo cinco de los productos comercializados son legales. No tienen indicación concreta, no han demostrado para qué sirven por el método científico. Sus adeptos se respaldan en la experiencia personal, como yo con mi detergente. Entre los ciudadanos, sus usuarios hablan maravillas. Claro que yo, depués de pagar 120€ por consulta también le diría a mis cuñados y mis vecinas que me va genial,  sobre todo para no pasar por tonta. No es lo mismo, pero sí relacionado por algunos conceptos, el uso de Flores de Bach, que diluye y trata con sustancias vegetales en combinaciones inexplicables, y con la Homotoxicología, que basa sus creencias en que todas las enfermedades son el reflejo de la lucha del organismo contra las toxinas que nos rodean, y que la salud es la ausencia de toxinas en el entorno (de los gérmenes ni hablamos...)
Naturopatía: su terapia se basa en los hábitos de vida saludable: dieta, rechazo de tóxicos, ejercicio físico y contacto con la naturaleza. Estoy muy a favor de las actividades saludables: reducen las posibilidades de enfermar de determinadas patologías: no de todas, no con una certeza 100% (ni si me dedicara todo el tiempo del resto de mi vida a comer acelgas mientras paseo en bicicleta por el campo me salvaría de todas las enfermedades), pero no es curativo. Los buenos hábitos de vida son saludables, pero nada más.
Reiki: se supone que esta terapia, por la que te acercan las manos sin tocarte, te puede movilizar las energías del cuerpo y sanarte. Después de que ningún estudio haya conseguido demostrar que se movilice ninguna energía, y mucho menos que haya ninguna clase de beneficio para la salud, es increíble cómo se ha colado ladinamente en algunos hospitales de los países más avanzados del mundo. Desde luego, comprendo que tenga un fuerte efecto placebo, porque a mí tambien me gusta que alguien dedique un montón de minutos a mi bienestar.

PERO TENEMOS QUE RECORDAR QUE NO TODO EN LA VIDA TIENE QUE SER CURATIVO. A VECES, CON QUE SEA AGRADABLE ES SUFICIENTE PARA QUE SEA ACEPTABLE, CADA COSA EN SU SITIO.

Biomagnetismo:  es una de las corrientes que basan su eficacia en un supuesto reequilibrado del organismo. Éste lo intenta con un par de imanes (si eso hiciera algún efecto en el cuerpo no se podrían hacer las resonancias), otros con manipulaciones de la columna (quiropraxia) o de cualquier hueso (osteopatía), elección de alimentos (dieta alcalina), que obvia un concepto ampliamente conocido y aceptado, que es la HOMEOSTASIS: la capacidad intrínseca del organismo de mantenerse estable ante los envites del entorno. Curiosamente además, el pH  de la sangre es ligeramente alcalino, dentro de que cada órgano mantiene diferentes niveles de alcalinidad o acidez para trabajar adecuadamente y cumplir su función. No hace falta comer pensando en alcalinizarlos, hagamos lo que hagamos, el cuerpo siempre va a tender a mantener su pH natural, ya que mínimas desviaciones del mismo dan lugar a graves enfermedades o la muerte misma.

Hidroterapia de colon: tremendos enemas de agua sola o con sustancias para lavar las tripas por dentro. No olvidemos que en el colon se absorbe agua (de forma natural, se recupera el agua y se solidifican las heces), por lo que una absorción extrema de agua puede perjudicar gravemente el organismo, y desde luego afecta a la flora natural del colon (mientras que otros toman yogures de bifidus y lactobacillus para mimar su flora colónica, qué mal repartido está el mundo). Por no hablar de la dependencia a los enemas para la defecación, y del riesgo de perforación en la manipulación.
Tambíén se ha administrado Ozonoterapia por vía rectal, que se creía podía tener capacidades bactericidas, pero finalmente se sabe que no tiene ninguna utilidad, y que con facilidad se alcanzan niveles tóxicos a nivel pulmonar, y por la formación de radicales libres en la sangre.
Tóxico es también el MMS, de moda total gracias al respaldo del estafador Pamiés (o cómo llamar a un tipo que quiere vender crecepelo y es calvo, que quiere curarlo todo pero lleva gafas, y promociona el consumo de Stevia, mientras que su comercialización para uso humano es ILEGAL en nuestro país, porque además de su uso como edulcorante apto para diabéticos tiene otros compuestos con actividad farmacológica hipotensora, y afecta a la fertilidad). OJO, que sea un edulcorante apto para diabéticos no quiere decir que cure la diabetes! El aspartamo también es apto para diabéticos y nadie lo apoya como la cura de la diabetes, al contrario, es atacado como si fuera el enemigo mundial de la Salud Pública. El MMS es clorito de Sodio al 28%, que al natural es blanqueante, y acidificado es desinfectante. LEJÍA. Tóxico. Vete al super y lee la botella de lejía amarilla de limpiar el baño, pero no te la bebas.

Psicobiodescodificación: propugna que todas las enfermedades son el resultado de conflictos psicológicos no resueltos. Las Constelaciones Familiares (por cierto, nombre tan poético como inapropiado por una mala traducción del alemán), dice que son el resultado de los conflictos familiares que hasta saltan de generación, un poco esotérico e incomprensible todo. La Programación Neurolingüística dice que son las palabras las que nos enferman. La Dianética te cura mediante la exposición a los más mínimos detalles de tus recuerdos traumáticos. Estas cuatro corrientes, encima de que no te curan todas las enfermedades, y rapidito, como prometen, y retrasan más o menos tiempo el acceso a una terapia eficaz, es que encima son bastante culpabilizantes, porque somos nosotros y nuestra inmadurez psicológica para procesar nuestras experienciasvitales lo que nos enferma. Ideal de la muerte todo.
Aunque para esotérico... esotérico... la Angeloterapia.  No daba crédito cuando estudiaba al respecto: la curación mediante la comunicación con los ángeles. Ángeles que sólo existen en la fe de una parte de los humanos que habitan el planeta, cada vez menos por cierto. El primero que hable con ellos, por favor, que les pregunte por lo del sexo, para salir ya de dudas y perder el tiempo hablando de otra cosa. Ah, y dice un amigo mío adventista, que si saben ya cuándo van a bajar a la Tierra a caballo al son de las trompetas para que empiece el Juicio Final. Es lo bueno que tiene poder comunicarse con los ángeles, que tienes información privilegiada.
No creo que cure nada ni siquiera el intento, ya que se demostró científicamente, esta vez sí, que la oración colectiva tampoco era útil para la curación a distancia.

Cierro esta narración ya, porque me está entrando ya el arrebato sarcástico, con la misma idea que ya adelanté en las medianías: chicos, no todos teneis que curar. La medicina cura. Otras cosas se hacen por bienestar físico, psicológico o espiritual, y está bien así.
Otras cosas no se deben siquiera hacer, por peligrosas sin aportar beneficios.



sábado, 25 de febrero de 2017

Hoy no vamos a hablar de salud

Hoy no vamos a hablar de salud.
Porque al fin y al cabo, este es mi blog, y hablo de lo que se me ocurre, y hoy necesito que tomemos un descanso para hablar de cosas corrientes de la vida.
A veces eso también es salud.
Os voy a contar una historia, y cada cual que le saque el mensaje que le parezca, porque seguramente, según el momento vital de cada uno, diferentes personas le den diferentes lecturas.

Hace ya algún tiempo me regalaron una rosa. Una rosa eterna, le llaman. Tontería, cuando no hay nada eterno, pero fue una bonita declaración de intenciones.
Claro que la rosa eterna, según decían las instrucciones, era eterna si no la sacabas del cilindro de plástico en el que venía.
Joderrrrr ¿como un microclima? bueno, como yo quería que la rosa, y lo que simbolizaba, durara, pues no la saqué del cilindro. Allí la mantuve durante años.
Pero... hete aquí que, como decía, no hay nada eterno bajo el sol, y lo que simbolizaba la rosa acabó, así que la eternidad de la rosa dejaba de tener significado por días. Eterna mientras fuera prisionera en su cilindro de plástico... qué metafórico.
Así que me dije... pues la saco. Porque ya está bien de encierro, y si se estropea, ya no me importa tanto... Es lo que tiene no tener nada que perder. Que te pones el mundo por montera, jeje.

Van pasando los días y las semanas.
Y a la rosa no le ha pasado absolutamente nada. Sigue con el mismo aspecto que cuando estaba encerrada en su cilindro de plástico, en su micromundo clandestino. Será que no era de verdad...
Será que no pasaba nada por salir de su mini-cárcel. Será que no pasaba nada por arriesgar que se estropeara por no seguir las instrucciones. Al contrario, cuando dejé de seguir las instrucciones he empezado a disfrutarla más, está al aire. Arriesgué a perderla al hacerla libre, y gané. Podría haber ocurrido que se echara a perder, y entonces no hubiera valido la pena conservarla.

La rosa es bonita, de aspecto muy natural. Pero no huele a nada, como las relaciones vacías de sentimientos, como los símbolos que desaparecen de tal forma que incluso te hacen pensar que nunca existieron. Tampoco pincha, y eso es un consuelo: ahora sé que tampoco estaba encerrada para protegerme de ningún mal.

Aún cuando la miro, reflexiono, y le sigo sacando enseñanzas a la metáfora.
Yo tengo la rosa, y un reloj al que he cambiado la correa muchas veces, pero me sigue gustando la esfera, lo único que queda del original. Otros tendrán otras cosas de la que obtener enseñanzas.
Otros tendrán cosas, incluso muchas, de las que no aprendan absolutamente nada y vivan como setas, acomodados en la cobardía de permanecer en un cilindro de plástico sin oler, sin pinchar y sin lucirse bonito.



domingo, 29 de enero de 2017

No es la mala hierba la que acaba con la cosecha, sino la desidia del agricultor

Buenas tardes a todos. Muchos de mis lectores habituales ya habreis leido esto en Facebook, por lo que aprovecho para agradeceros a todos las muestras de solidaridad, apoyo y simpatía. Por desgracia, no está en manos de ninguno de vosotros dar solución a estos acontecimientos. Lo que me motiva a informaros de la realidad de lo que ha pasado no es más que salvaguardar mi dignidad y mi prestigio, no permitir más maledicencias en mi entorno, y con el tiempo ver cómo cada cual cae a su lugar; ejercer mi derecho a la libertad de expresión ya que se me ha violado el de la intimidad. 

Con el agravante, que quizá es lo que más me duele, de la consideración que yo tenía por esta persona, y creí que era mutua. Pero por lo visto eso es así mientras esté callada y quieta solo.

En breve, con estos penosos acontecimientos no superados,  pero sí aceptados, volveré a mantener el ritmo de entradas habitual. Espero vuestra paciencia y comprensión en estos momentos, y gracias por seguir ahí.

 

Últimas noticias



Pilar Terceño se siente muy enfadada.
Me molesta sobremanera que se hable de mí faltando a la verdad. Pero que encima se anticipen a mis actos, me irrita más aún. Por sorprendentes llamadas he sabido que hay por ahí quien anda festejando una gran victoria sobre mí, y me parece justo que se conozcan los hechos completos.
Tal victoria, tan deseada que no puede esperar unos días a que se concrete para festejar y presumir del logro "después de tanto tiempo" (al parecer son las palabras textuales) no es ni más ni menos que el hecho de que renuncio a la plaza en la que he estado trabajando los últimos ocho años y medio casi. ME VOY DE SETENIL.
Los motivos podrían haber quedado reservados, por ser discreta, pero ya que le voy a dar un vuelco completo a mi vida, sin desearlo, y con gran amargura, no voy a permitir que encima se pisotee mi nombre, y mi pena sea causa de risa para otros.
Me voy porque una persona que trabaja en mi unidad ha persistido en violar mi derecho a la intimidad tocando, cogiendo y en ocasiones haciendo desaparecer cosas de mi consulta, y más recientemente, abriendo correspondencia personal y profesional; hablando mal en contra de mi prestigio delante de compañeros y usuarIos con total impunidad dada la inacción del responsable de la Unidad, que se supone que debería apoyarme y proteger mis derechos, PERO HA DECIDIDO QUE EN ESTO NO ME CREE PORQUE HABLAMOS DE SU ESPOSA.
Creo que es un derecho más que ganado después de la dedicación que durante este tiempo he tenido y el compromiso con los objetivos y la calidad de los centros, prestando la mejor atención que he sido capaz, y en ocasiones, pasando el compromiso al ámbito personal, y dedicando el 100% y más de mis horas de trabajo, y muchas horas de mi supuesto tiempo libre. Por no hablar del apoyo personal que siempre he dado.
Frente a eso, mi decepción es encontrar que el responsable de la Unidad prefiere enfrentarse a mí, y me invita a ir a trabajar y dejar de inventar movidas, que aplicar las medidas correctivas a esa persona, debido a que está casado con ella. Decepción y desconfianza de la persona que no es capaz de ejercer la autoridad de la que está investido cuando le resulta más cómodo lo contrario.
Por tanto, ante semejantes circunstancias, he tomado algunas determinaciones:
Una, dejar de solucionar "movidas", y permitir que le lleguen para que, con su buen hacer habitual, las solucione de primera mano en la forma que más adecuado le parezca. Por ello, os invito, a los usuarios de sanidad de Setenil, a que le hagais llegar vuestras quejas y reclamaciones directamente, y comprenda de esa forma la diferencia entre "inventar movidas" y "esta movida la tienes que solucionar tú", cuando hasta ahora si no le llegaban era porque se las solucionaba, o las bloqueaba corriendo un tupido velo sobre la dejadez, apatía o ignorancia de otros.
Igualmente es posible que aprenda algo más de las personas de las que se rodea, a las que parece no conocer a pesar de los años transcurridos.
Para ello teneis la posibilidad de visitar su despacho en el Centro de Salud de Alcalá del Valle, escribir al buzón de sugerencias (cosa que ya están haciendo algunos de vuestros vecinos), o poner una reclamación oficial si la importancia del asunto lo merece.
Dos, renunciar al contrato actual, y dejar de trabajar en un centro donde se ejerce un nepotismo salvaje y no se respetan ni los derechos constitucionales de las personas. La fecha de mi renuncia está por decidir, lógicamente será atendiendo a mi beneficio, dentro de lo que cabe.
Tres, hacer estas declaraciones públicas para que, quien quiera saber lo que está pasando, pueda conocerlo de primera mano sin precisar de cuchicheos de pasillo ni grupitos de whatsapp más o menos secretos. Yo no tengo nada que ocultar, por lo que mejor que andar con llamadas y mensajes privados, algunos de los cuales putas las ganas que tengo de contestar, os agradecería que dejarais aqui en comentarios lo que querais decir al respecto, ya que en mi muro hasta la fecha no se ha borrado ningún comentario de nadie, por muy crítico, incluso soez que fuera.
Si os parece bien, podeis compartir para que a nadie quede dudas de mi posición.
Os pido disculpas por extenderme de esta manera, pero me ha parecido necesario. Estoy soberanamente cabreada con el tratamiento que se ha dado a estas circunstancias que para mí son dolorosas, y quiero justicia. Justicia, y no pasarme ochenta días hablando de esto.

sábado, 7 de enero de 2017

Escépticos, cientifistas, radicales... basta de etiquetas

Estoy harta y aburrida del plan en redes sociales, en concreto Twitter, de la ronda de calificativos y descalificativos que contínuamente se vierten.
No recuerdo haber hablado mal ni insultado a nadie en redes sociales. Y calificativos sabemos poner todos, es fácil y gratis.
Así que hoy me voy a dedicar a explicar por qué no estoy de acuerdo con algunos de los calificativos que se nos asigna a los que creemos que debe haber método científico detrás de las recomendaciones de salud.

Escépticos: la palabra proviene del latín y éste del griego, significando pensativo, reflexivo. Significa que no cree o afecta no creer.
Etimológicamente lo podría considerar hasta un halago. Y no, no creo. No acepto, para la consulta, afirmaciones en las que tenga que creer. Prefiero que me las demuestren.
Pero me da coraje que se utilice de forma peyorativa. Prefiero ser escéptica que crédula, así tendré menos riesgo de errar.

Cientifista: No existe. Los creyentes parecen partidarios de neologismos, y oiga, bien, así evoluciona el lenguaje. Pero no nos hagan comulgar con ruedas de molino. Supongo, y sólo supongo, por si Zet1 o Grr me leen de nuevo, que quieren definir a los que somos partidarios o apoyamos el método científico. Científico: que pertenece, relativo o que se dedica a las ciencias; que tiene que ver con las exigencias de precisión y objetividad propias de la metodología de las ciencias.
Recomendaría, por tanto, a creyentes, pseudocientíficos y falsoterapeutas, que se volvieran más cientifistas. De nada!

Radicales: esto ya empieza a ser un poco más tocapelotas. Término que, por cierto, tampoco existe. No creo que nos quieran decir que somos fundamentales, esenciales, o completos. Más bien creo que quieren decirnos partidarios de reformas extremas, o tajantes e intransigentes.Y sí, he pensado seguir siéndolo frente a quien atente contra la salud, la seguridad de las personas, y encima vengan disfrazados de salvadores de la humanidad. Lobos disfrazados de corderos, hasta el punto de que ya no me importa si lo hacen por el beneficio económico. Mi oposición es de planteamiento, no condicionada.

Deshumanizados, y que vamos contra la ética, la filosofía: es la última perla del Dr. Gervás, que más allá de su opinión respecto a esto, se va radicalizando en sus posturas respecto a casi todo, según vas leyendo sus tuits a lo largo de las semanas: cada vez me recuerda más al chiste ese de "mi psiquiatra me sigue en Facebook y según lee mis estados, va modificando la medicación". Esto le va a caer fatal, ya que él cada vez más parece tender a la Paleomedicina, o Medicina de las Cavernas.

Aquí voy a especificar un poco más: que exijamos respaldo del método científico ante las decisiones sanitarias, no nos hace máquinas, ni menos humanos ni deshumanizados. Nos preocupan los pacientes, somos capaces de cuidarlos, de consolarlos, de ofrecerles apoyo y ternura incluso, llegado el caso, y de tratar no sólo con educación sino con alegría. Nada tenemos en contra de la filosofía, es la perseverancia en el método científico lo que nos parece ético, pero la filosofía o la espiritualidad o las energías en movimiento no tienen cabida ante las decisiones sanitarias. Que no lea Nietszche antes de diagnosticar una Diabetes Mellitus y decidir con qué la trato, no me hace opuesta a la filosofía, simplemente es que cada cosa tiene su sitio.

Soy capaz de elegir el tratamiento más adecuado según la evidencia científica vigente, y después de eso dar un apretón en la mano, o un abrazo, a mi paciente. Y reparto palabras de ánimo sin medida. Simplemente, porque es más agradable hacerlo así. A veces no medico, sólo hay que hablar de la vida y de la aceptación con las personas. ¡Cuidado! ¡Que me pongo filosófica!
La ciencia para lo que hace falta, pero para lo demás, simple conciencia y bondad.
La ciencia no nos robotiza. Ni siquiera nos convierte en seres aburridos.

Me preguntaba Velasco hace poco en "El Club de la Buena Gente" que si hacía rituales en Fin de Año, y le decía que sí. Él se sorprendió, sabiendo mi "tendencia cientifista": pero le expliqué que escribir tres deseos para el año, comerme las uvas sobre el pie izquierdo, etc, no van a hacer que se cumplan. Pero me hace reflexionar sobre mis objetivos para el año que empieza,y qué tengo pensado hacer para que se hagan realidad. Supongo que eso me hace escéptica, reflexiva y autosuficiente, en lugar de esotérica y arriesgarme a que se me bloqueen las energías y se me cierren los chakras, lo que quiera que sean. Y socialmente divertida. Hago eso con mis sobrinos, con mi hija, hablamos de la vida y nos reímos un rato.

Antes que nada, somos personas.


viernes, 25 de noviembre de 2016

Role- Playing "visibilizando la Violencia de Género en la Consulta"

Superados los problemas técnicos de los que os hablaba, ya tenemos disponible el video de la escenificación de consulta que hicimos en #SAMFyC2016.
La grabación improvisada hace que la calidad del video no sea ideal, sobre todo el sonido, es posible que tengais que subir el volumen.
Pero el mensaje sí es importante, por eso esta entrada adelantada al viernes 25 de noviembre, Día de Concienciación sobre la Violencia de Género.
Es cierto que queda mucho que mejorar, sobre todo en coordinación entre instituciones, para que la atención se complete, o nuestra labor de detección, de prevención, etc, queda en agua de borrajas, o peor aún si deja a la mujer aún más expuesta.
Para eso están los Delegados del Gobierno y los ministros, el Congreso, el Senado y todos esos.
Pero cada uno debemos hacer nuestra parte.
Espero que os guste!


sábado, 12 de noviembre de 2016

Se va acabando #SAMFyC2016 con Taller de Visibilización de la VG en la consulta

Los congresos son intensos, mucho, y se viven en ellos grandes momentos, si uno se implica.
Me enorgullece decir que, tras la formación en Violencia de Género que hice el año pasado y que mucho os nombro, porque realmente ha supuesto un antes y un después en mi vida profesional y personal, animé a las formadoras a preparar alguna actividad en el seno de un Congreso, y les aceptaron para SAMFyC, lo que me dio mucha alegría.
Aunque en principio no pensaba ir para no ocupar una plaza que otro quisiera, Pilar, sabiendo que estaría allí, solicitó mi colaboración. Querían desarrollar un role-playing sobre el que debatir los aspectos prácticos de la entrevista bio-psico-social orientada a la visibilización de la Violencia de Género que pueda existir tras la consulta por otra causa.
Es lo que llamamos la demanda oculta.




Ahí os muestro algunas fotos. Tenemos un video también, que por motivos técnicos aún no está disponible.
Antes del role-playing estuvimos haciendo una puesta en común sobre los aspectos sociales, sanitarios y legales de la Violencia de Género, sobre la realidad del día a día de estas mujeres, y sobre la importancia de nuestro papel como médicos para ellas.
Desde este taller, y además recientemente sobre un caso que se ha dado en la consulta, he estado reflexionando sobre estos cursos y esta preparación que hacemos; la conversación con mi compañero y con algunas otras personas que me ayudaron en esta ocasión han dado lugar a estos pensamientos.

Porque los cursos no son sólo sobre los aspectos prácticos de cara a la atención en el caso de la Violencia de Género. Siempre lo decimos: cuando viene diciendo que el morado del ojo se lo ha hecho su pareja, en uno más de sus ataques, es muy fácil saber qué hacer.
Lo difícil, lo que es un arte, es ver más allá de una consulta, o varias consultas, por otro motivo. La suerte de los médicos de familia es tener un arma que se llama tiempo, y continuidad (quien la tenga). Tener puestas las GAFAS de VER, y la mente abierta al cuadro que, más o menos intuitivamente, se nos dibuja delante. Hacer, a veces con pocos datos, una valoración lo más exacta posible del riesgo de la situación, para no exponer a la mujer maltratada a más peligros de los que ya corre. Y luego poner en marcha todas las medidas necesarias para ello, a veces luchando contra lo establecido, o peor, contra lo no establecido, con la falta de coordinación y los muchos déficits que aún adolece la Ley.

Pero antes que eso es necesario un paso previo: el de la sensibilización. Así le llaman al curso inicial en Violencia de Género, la "lección cero"; aunque después de haber pasado por ello, creo que hay que cambiarle el nombre.
Le llamamos sensibilización, pero es como decirle a los que lo reciben que no son sensibles. Todo el mundo se cree sensible y empático, y cuando se trata de un tema como éste, con el trasfondo cultural y social que tiene, más todavía, porque no es bonito no ser sensible al drama de la vida de estas mujeres y sus familias.
De hecho, creo que todos somos demasiado sensibles, y que estos cursos lo que nos deben hacer es desensibilizarnos: enfrentarnos a nuestras creencias previas (yo no conozco ningún caso, en mi cupo no hay de eso,tampoco es para tanto, siempre ha sido así), a nuestros miedos (y si le digo y se ofende? y si denuncia y va a peor? y si después quita la denuncia y dice que yo miento? y si él viene a por mí como represalia? y qué puedo hacer yo?), a nuestras resistencias (aquí eso se hace así, eso no es mi responsabilidad, eso es un asunto judicial no sanitario, lo que tiene que hacer ella es denunciar, la culpa es de ella por no haber hecho algo antes, cómo voy a implicarme de esa manera), a la memoria de nuestras experiencias personales o familiares (que nos hace sufrir, proyectar en otros nuestros miedos, nuestras frustraciones y nuestros rencores): lo que cada uno tenga. El que más y el que menos, con suerte, lo que tiene miedo es a hacerlo mal y empeorar la cosa, o a ofender a la mujer, encima, a la que sentimos tan frágil, en un momento que nos está exponiendo lo peor de su vida, lo más amargo que hay en su alma.
Para conseguirlo, no podemos pasar de puntillas, ni por encima ni por debajo de estos cursos: hay que pasar por ellos a través de ellos, con todo lo que tenemos: mente, alma, corazón, cuerpo. Es necesario un, a veces, duro trabajo interior para trabajar con nuestras emociones y que no nos sobrepasen cuando la mujer que tenemos enfrente ha roto sus defensas para abrirnos su corazón destrozado y su vida arriesgada, y espera de nosotros no sabe qué, y nosotros también tenemos que aprender lo que podemos dar.
En ello estamos. Porque en esto, como en todo lo demás, nunca se deja de aprender.
Gracias Pilar, por todo lo que me enseñas y por poder siempre contar contigo. Gracias por tu valentía, por tu alegría y tu ejemplo.
Gracias Mª Ángeles por todo lo que me enseñas, y por la serenidad que me transmites, a veces tan necesaria. Dale duro a los almacenamientos en la nube!
Gracias Rafael por ayudarme y apoyarme siempre. Tiene más mérito cuanto más te cuesta comprenderme. Gracias por no dejar de intentarlo, y por seguir aprendiendo juntos de tantas cosas. Perdóname cuando me pongo obtusa, porque de ello también hemos conseguido a veces grandes logros.
Gracias Paco, por estar siempre ahí, y siempre con los ojos abiertos. Gracias por ofrecerte a cuidar de mí. Gracias por hacerlo hasta cuando no sé que lo estás haciendo.
Gracias a Mª José y a Maribel, dos recientes hallazgos en los que tengo puestas muchas esperanzas. Breves conversaciones que me han hecho darme cuenta del potencial que tenemos. Estoy segura de que juntas vamos a hacer grandes cosas.
Gracias a mi familia por intentar redimirme. No me sale aún perdonar a las ratas maltratadoras, supongo que se retrasa la íntima alegría que decís que hay en recrearse en el perdón. Pero seguid insistiendo, por si acaso llega.
Gracias a los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, especialmente a los de mi pueblo. Especialmente gracias a Gonzalo y a Juanma, por seguir mis intuiciones y creer en mí.
A todos, y especialmente a todas:
ojos abiertos a los #micromachismos
#niunamenos



martes, 8 de noviembre de 2016

Todos los Santos, Difuntos, mes "de los muertos"... mejor celebremos la vida.

Para muchas personas, Noviembre es el mes más triste.
Porque echan de menos, aún más si cabe, a sus personas queridas que fallecieron.
Y eso les da tristeza.
Normal.

Normal, porque lo están viviendo todo desde su pérdida, y las pérdidas tienen, inevitablemente, connotaciones negativas. Hay pocas cosas que se pierdan con alegría.

Todos hemos perdido a alguien, es casi inevitable. Pero al final la vivencia depende de cómo lo enfoquemos.
Para algunos de los que han fallecido, la muerte ha sido el fin del sufrimiento, del dolor y la enfermedad. Nosotros no los tendremos al lado, pero ellos han dejado atrás la agonía. Celebremos por ellos.
Otros fallecieron de forma inesperada, algunos jóvenes. Eso nos deja más desconcertados, es más difícil aceptar. Pero es necesario hacerlo, como todo lo inevitable.
Esa aceptación nos llevará a recuperar antes la alegría y el disfrute de la vida, y de las personas queridas que sí tenemos con nosotros, y a veces ven con impaciencia y desesperación que pasa el tiempo, y algunos no avanzan a otra fase, a otra etapa de su duelo.

A los que son religiosos, la muerte de las personas queridas les duele igual, pero tienen/tenemos otra forma de consuelo añadida. La esperanza en una vida eterna le da otro enfoque al asunto, ¿o no?
Pero eso es una cuestión de fe, de creencias, muy individual.

Como todos los años, éste también han fallecido personas de mi entorno, unas más cercanas que otras. Pero por una causa que vale la pena, voy a destacar tres.
Ha fallecido uno de mis vecinos, uno de mis más queridos, y era mutuo el aprecio, a pesar de lo controvertido de su personalidad. Para mí fue una bella persona, hasta cuando se enfadaba conmigo si no estaba de acuerdo. Gracias, Rafael.
Ha fallecido el padre de una de mis primeras amigas cuando vine a vivir aquí. Me recibió siempre en su casa como si fuera de la familia, y yo siempre se lo agradecí tanto, cuando llega una sola a un sitio nuevo, unos brazos abiertos no se olvidan. Gracias, Curro.
Ha fallecido el padre de una conocida, a la vez cuñado de otro vecino. Lo que tienen los pueblos, que los parentescos se extienden. No lo conocía mucho, apenas dos veces coincidimos. Pero era un hombre alegre, vitalista, divertido. Gracias, Pepe.
Os preguntareis entonces por qué tiene unos renglones en esta entrada. Es por lo que os voy a contar.

La última vez que me tomé unas copitas de Tio Pepe y no era feria, estaba con estos tres hombres. Y con algunos más que siguen vivos, gracias a Dios. Que no me doblaban la edad, pero alguno se acercaba. Hace ya bastantes meses de eso, pero fue uno de los sábados más divertidos de aquella época.
Me reí a carcajadas que resonaban por todo "El Burlaero", me recitaron poesías, aprendí cosas de toros. Cantaron como si no hubiera mañana. Me contaron su día a día, llenos de ocupaciones y responsabilidades, inesperados quizá, para una edad a la que algunos piensan que ya no se hace más que leer el periódico y mirar obras. Mentes claras, y corazones saltarines en cuerpos que se negaban a reconocer el paso de los años. Salimos de allí a la hora de merendar, y la única que iba haciendo eses era yo... ¡estos vejestorios, qué aguante tienen!

Y hoy, cuando pienso en ellos, si vieran un atisbo de dolor en los que les conocimos, bajarían desde donde estén a sacudirnos un sopapo por perder el tiempo con pensamientos tristes. Por eso, voy a meter en la nevera una botella de Tio Pepe y mañana, cuando esté bien frío, me voy a tomar una copa pensando en ellos, en su honor, porque creo que eso es lo que les gustaría, y lo que calculo que estarán haciendo en el cielo. Habrán enredao a San Pedro para que eche la llave un poco más tarde,venga, la penúltima... con una tapa de queso y unos picos...

martes, 25 de octubre de 2016

#SAMFyC2016, ¿qué más cosas hicimos?

Bueno, hicimos no, hice, porque había tantas actividades simultáneas que es claramente imposible acudir a todas, al final una va decidiendo según intereses, gustos, apetencias o necesidades, a qué actividades se va acudiendo.

Viernes por la mañana, a primera hora no tenía nada previsto. Pensaba entrar al taller de arritmias y uso de antitrombóticos, que son los medicamentos que se usan para que la sangre no forme trombos, "pegotes", dentro de las venas y las arterias, y con ello evitando que se atasque la circulación.
Pero al parecer no fui la única con esa idea, porque cuando llegué a la puerta, estaba lleno hasta la bandera.
¡Mi gozo en un pozo!
No pasa nada, plan B. ¿Qué más está teniendo lugar en este momento?
Y me encontré con un taller que se llamaba "Sexualidad en 5 minutos". Vaya, para que dure más de cinco minutos, pero para abordar en cinco minutos. Que no es cuestión de hacer intrusismo a sexólogos o psicólogos, pero sí es posible, aprendimos, hacer un abordaje básico y tocar algunas nociones interesantes en poco tiempo. Además, fue importante recordar las dificultades que en ocasiones apareer para desarrollar una sexualidad satisfactoria durante o después de una enfermedad, y cómo diferentes tipos de enfermedades pueden afectar de diferente manera.
Fue interesante, realmente estuvo bien.
Mis pacientes saben, creo, que en mi consulta se puede hablar con bastante libertad de cualquier cosa. Muchos que lo han deseado lo han hecho, ciertamente al principio con un poco de pudor, pero luego más relajados, al sentirse cómodos. Eso me alegra mucho. Y así seguirá siendo, y mejor!

Después de unas fresitas de Huelva a media mañana (¡buenísimas! y los arándanos, y las moras, y las frambuesas...), bueno, improvisé. Que iba a entrar al taller de resolución de conflictos por la arteterapia (ya veis que el congreso tuvo una oferta muy variada...) pero hablando con mi compi Marisol, decidí entrar con ella a la mesa "Re-pensando la Atención Primaria", atraída por la presencia de Miguel Angel Mañez y de Sergio Minué, ya que no conocía a las otras dos componentes de la Mesa, sabia y animadamente moderada por nuestra compañera del grupo eSAMFyC Laura Carbajo.

Pero esta mesa, su contenido y sus reflexiones, merecen comentario aparte. Así que lo dejo para la próxima.

Di el día de actividades por cerrado con el único taller decepcionante: el de Detección de Maltrato en el Noviazgo Adolescente. Vale que hay que desmitificar el sexo en las relaciones adolescentes para hablar de ello y vivirlo en igualdad (bueno, a ver: ya de otras entradas sabeis que yo no soy muy partidaria de las relaciones sexuales entre adolescentes muy jóvenes, porque me parece que ni ellos físicamente, ni inteletualmente ni emocionalmente son maduros como para darle su valor ni su dimensión al acto sexual, pero la realidad es que existe piense yo lo que piense); que sí, desmitificar el sexo y hablar de ello con naturalidad. Pero el tema era la detección del maltrato en el noviazgo adolescente, y de eso ni palabra. Ni de detección, ni de maltrato. De adolescentes sí, y la ponente muy divertida en su disertación, pero yo no iba al Club de la Comedia.
Eso sí fue un poco fastidio, la verdad. 

sábado, 22 de octubre de 2016

Taller EMRD e Inauguración de #SAMFyC2016, luces y sombras

Ya os decía que no tenía un plan prefijado, pero tuve la suerte de encontrar plaza para entrar al taller de técnicas psicológicas para las enfermedades psicosomáticas.
Esas son las enfermedades en las que el problema psicológico se expresacon síntomas orgánicos. Son francamente desagradables para el paciente, y enormemente desesperantes para el médico: porque no les hallamos causa orgánica, y porque son difíciles de curar.
Y nosotros lo que queremos es curar a las personas.

Ea, pues hete aquí dos psicólogas sevillanas que, para entrar en materia, usaron un pequeño experimento para abrirnos los ojos y la mente: hay cosas que no vemos porque no estamos atentas a ellas, y su misión ese día era ni más ni menos que ampliar nuestras miras.

Profundizamos en el origen del trauma, que está tanto en la mente como en el cuerpo, la importancia de la vivencia del evento, y de la memoria de la vivencia del evento, que al final es la mantenedora del sufrimiento.
Una mención especial a los traumas de apego, y es curioso porque este año hice un curso sobre ello que fue totalmente novedoso para mí, y ahora vuelve. Las causalidades no existen, esto es por algo, ya lo veremos...

Conforme iba avanzando el taller, iba aprendiendo una nueva manera de mirar a las personas. Unas gafas nuevas para ver lo psicosomático, como aquellas gafas que aprendí a ponerme hace ahora un año para visibilizar la Violencia de Género en la consulta.
E iban desfilando por mi mente las caras de personas que podrían beneficiarse de esas técnicas que ahora iba aprendiendo que existen y funcionan...

Ya bien avanzada la tarde, empezaba la conferencia inaugural. Ocurre que suelen ir pocas personas, o esa es mi experiencia, y es que en ocasiones, al final de la tarde, ya cansados de una jornada de aprendizaje maratoniano, resulta ser un truño que aburre a una vaca. No nos engañemos, ha ocurrido, y seguirá ocurriendo.
Pero no en este caso. Para qué hablaros del Dr. Luis Gutiérrez Rojas cuando puedo enseñároslo. No es esta nuestra conferencia, ¡pero podeis haceros una idea! Anda, vamos a desdramatizar un poco el trabajo cotidiano, vamos a intentar reirnos un poco de nosotros mismos...
Le siguió la inauguración oficial, con la participación de las autoridades habituales. Por parte del SAS, nuestro consejero Aquilino Alonso. Que se deshizo en halagos para la Atención Primaria, incluso se permitió hablar en primera persona de plural, como si fuera uno de nosotros. Pues churrita, a ver si dotamos mejor económicamente, que de nada vale deshacerse en buenas palabras y palmadas en el hombro mientras que los € acaban en el medio hospitalario. Eso sí, ha mejorado el discurso desde el anterior que le había escuchado. No dijo "sinergia" ni "coyuntura", pero sí dijo "recorte". Ya nos vamos entendiendo.

 

martes, 18 de octubre de 2016

Clásicos del otoño

La vida es monótona y variada a la vez. Hay cosas que se repiten cíclicamente, pero en lugar de suponer una monotonía, un aburrimiento, son simplemente la confirmación de que todo vuelve.

Como vuelven las consultas por caída de cabello.

Como vuelven los consejos sobre la prevención del contagio de piojos.

Como vuelven los resfriados. No, lo siento. No hemos inventado nada nuevo este año tampoco. Los resfriados siguen siendo enfermedades víricas leves que sólo precisan el tratamiento de los síntomas si son muy antipáticos, para lo que el farmacéutico puede ayudaros; y paciencia, que es desagradable pero leve. No precisan tratamiento con antibióticos.

Como vuelve la campaña de vacunación de la gripe. Este año parece que las vacunas retrasan su llegada a los centros de salud, pero ya no pueden tardar mucho. De todas formas calma, que el verano ha sido muy largo este año. La vacuna protege de la gripe, no de los catarros, ¿vale? Son infecciones diferentes.
La gripe también es una enfermedad vírica que no se trata con antibióticos. Sólo sus complicaciones, a veces, necesitan tratamiento antibiótico, cuando aparecen; no valen tampoco para prevenir la aparición de estas complicaciones. Ah, y su indicación es potestad del médico, que es quien conoce cuándo hace falta: no los vecinos, ni las suegras, ni los cuñados. Por eso no debeis usar antibióticos que tengais en casa por vuestra cuenta, y por eso en la farmacia no se venden antibióticos sin recetas.

Con la gripe vienen los consejos de la televisión y otros medios de comunicación. Ningún alimento previene de los catarros o la gripe. Son saludables, eso es todo. Productos de herboristería y de homeopatía no tienen eficacia demostrada científicamente, con lo que no se puede decir si son útiles o no. Algunos argumentan para su uso que tampoco haen daño, lo que no es verdadero. Pueden dañar por sí mismos, o por omitir tratamientos que sí serían eficaces.
Es posible que este año nos libremos del marujeo sanitario televisivo, ya que está prohibido que den consejos de salud quienes no sean profesionales sanitarios.

Vuelven las consultas para justificar las ausencias a clase. No me repito, ya he hablado mucho sobre ello. Este año tenemos un documento informativo para que los padres lleven al colegio cuando se les exija la presentación de justificante médico. Por fin vamos a acabar definitivamente con esa polémica ancestral entre médicos y directores de centros escolares.

Aún los días son templados. Pero con el frío vendrán las reagudizaciones de la bronquitis crónica, de la insuficiencia cardíaca, del dolor articular. Cuidense del frío, que a nada favorece.

martes, 3 de mayo de 2016

Quiero presentaros a Gloria Mestre

¡Buenos días!

Hoy tenemos una invitada en el blog. Se llama Gloria Mestre, es médico de familia, y está participando (con gran éxito, ahora que ella no me lee, lo digo) en el curso "Desenredándote en la web 2.0" que estamos impartiendo desde el grupo de Nuevas Tecnologías de SAMFYC, eSAMFYC.

Entre tantas y tantas cosas de las que hablamos en los foros, se habló de blogs, y Gloria quiere profundizar en su vocación literaria. Doy fe de que es una buena comunicadora, y le ofrecí la posibilidad de escribir como invitada para vosotros y así comprobar cómo se sentía al escribir una entrada, pues está pensando en abrir blog propio.

Estoy segura de que para ella va a ser toda una experiencia, y me gustaría que la animarais con vuestros comentarios y opiniones.

Por anticipado, ¡muchas gracias a todos!

Os dejo con lo que Gloria Mestre quiere deciros.



Actualmente vivimos en una sociedad en la que se intenta que todas las personas sean iguales, que todas actuemos en función de un “guión predeterminado”, nos comparamos con los demás o nos regimos por los cánones de la sociedad sobre qué aspecto debemos tener, cómo debemos vivir nuestras vidas o incluso qué rasgos de personalidad tenemos que tener. De esta manera, conseguimos integrarnos y ser aceptados.
Debido a ello, las personas que no encajan con esto estándares, se sienten mal, no se aceptan como son o se sienten inferiores. Si no tienen pareja, si tienen pocos o ningún amigo, si tienen altibajos emocionales, si tienen algún trastorno o problema psicológico, si son homosexuales o pertenecen a cualquier otra minoría, si no les gusta lo que parece gustarle a la mayoría…son considerados como “bichos raros” que no se integran en nuestra sociedad.
Pero esto es paradójico porque son precisamente todas estas cosas las que hacen que una persona sea única, especial y diferente, aportando esa diversidad tan necesaria para una sociedad que es ya, de por sí, demasiado conservadora, demasiado resistente al cambio. Todas estas diferencias  deberían enorgullecerles  y no hacerles sentir mal, esa falta de autoaceptación que sienten muchas personas cuando no son como “deberían” según los estándares sociales predominantes, tendrían que  servir como acicate para ellas. Lo cierto es que no existen diferencias negativas o positivas, aquellos rasgos que  parecen ahora tan negativos no lo son en realidad; no son ni buenos ni malos, o son buenos y malos simultáneamente, depende con el cristal con que se miren.
El “quid” de la cuestión está  en convencerles de que deben aceptarse tal y como son, con sus inseguridades,  sus trastornos emocionales, o su físico, porque todo eso es lo que les hacen ser  personas especiales y diferentes. Y las diferencias son las que salvan a la humanidad de convertirse en robots clónicos. Esas diferencias nos hacen pensar, nos incomodan porque nos hacen despertar del sueño de la inmovilidad cómoda, nos sorprenden y nos hacen pensar, nos hacen cuestionarnos nuestras propias ideas y nuestras propias vidas, nos hacen vivir toda la variedad de emociones humanas, tan necesarias para crecer como personas.
Y parafraseando a Samuel Johnson: “El éxito en la vida consiste en seguir siempre adelante”.

lunes, 25 de abril de 2016

Los servicios sanitarios los hacemos todos

Sí, señores.
Aceptemos todos una parte de responsabilidad: la calidad de la atención sanitaria, accesibilidad, la equidad... la hacemos entre todos.

No es sólo responsabilidad de los grandes gestores. Ni de los gestores medianos. Ni de los profesionales, sanitarios o no, que hacemos la atención directa a diario.

Claro que es de nosotros más que de nadie, pero todos, incluidos los usuarios, tenemos parte en ella.
Me refiero a coger cita sin un motivo de consulta concreto, por ejemplo para ver si tiene los medicamentos disponibles en la farmacia: para eso lo normal es ir a la farmacia, ¿no? Y así una persona que está enferma tiene hueco disponible en la consulta en lugar de presentarse sin cita.

Me refiero a que debes coger cita para ser atendido aunque te parezca innecesario "porque eso lo hace la doctora en un momentito". Que sea rápida y/o eficaz no quita que necesite el historial sanitario, ni que debas respetar a los demás usuarios que han cogido cita para cosas similares.

Me refiero a que la lluvia o el frío no es un motivo que justifique un aviso a domicilio. Llueve para todos, incluidos los que sí han venido al centro de salud, y te equivocas pensando que debo dejarlos esperando para ir a tu casa sólo porque no quieres mojarte.

Hay una cosa, señores usuarios, que es importante que entiendan: que los recursos son limitados. Hay que administrarlos porque se acaban. Me refiero al número de profesionales, al material, al dinero y al tiempo. Es importante que lo comprendan y lo acepten, porque la inmensa mayoría de las veces que les decimos a algo que no, es porque no podemos decir a todos que sí. Por ese motivo ha de ser regulado.
Y otra cosa que es preciso que comprendan y acepten lo antes posible es que, por más que griten, no se va a cambiar la norma. No me gustan los gritos. No los acepto como forma de relación. No van a conseguir que cambie de opinión porque me griten.
De hecho, mientras más griten, más probabilidades tienen de que me empecine en no darles satisfacción; es decir que, sin poner su vida en peligro, la respuesta a todo sea NO sólo por el hecho de que me gritaron.
Y llegado el punto de saturación, se lleven una denuncia por agresión a un profesional sanitario, que no sé si saben que ya es un delito penal. Es decir, que no es cuestión de pagar una multa (también), sino que pueden terminar en la cárcel.

Estoy harta de mala educación y malas formas. Desde que escribí "Las cosas urgentes, las cosas importantes y lo tuyo" cada vez más.

Hay más médicos, cámbiénse ustedes si no les gusta cómo llevo mi consulta. Los impresos están en la UAC ("el mostrador"), puede hacerlo por teléfono a Salud Responde (902505060) y en la web InterSAS. Más fácil imposible.

Pero por favor, dejen de dar gritos en la consulta. Hay veterinarios con pacientes más respetuosos.

lunes, 4 de abril de 2016

Mirad cómo nos afecta el cambio de hora, en El Club de la Buena Gente 31/03/2016



Vaya que si afecta... a unos más a otros menos, pero lo que sí está claro es que ese día el programa nos salió un poco loquito...
Oye, que está bien, no siempre ha de ser todo serio y formal, ¿no os parece?

sábado, 19 de marzo de 2016

La insoportable levedad del ser...

Voy a apropiarme hoy, para el título de la entrada, del titulo de esta novela de Kundera, sin que nada tenga que ver el motivo con el tema de la tal novela, de relaciones sentimentales en cuarteto en un ambiente políticamente represivo, lo que da lugar a desgranar pensamientos y reflexiones por parte del autor.
Lo que es insoportablemente (A VECES) leve (a veces) es la relación médico-paciente.

Y hoy, porque me parece bien hacerlo asi, esta entrada es para desahogarme. Como ya lo he hecho en otra ocasión anterior. A veces hace falta.

Creo que trabajo mucho, y además, no es por echarme flores, creo que trabajo bien. Es mi opinión de mí misma, y además soy consicente de que es compartida por otras personas.

Pero no es eso, ni tener una carrera como dice el alcalde de Cádiz (¡qué eminencia de hombre!) (ironía on) sino ser persona lo primero, lo que hace que merezca respeto y dignidad no sólo en mi vida personal, sino en mi desempeño profesional.
No me parece que vengamos a este mundo a aguantar, ni me parece que una medicina centrada en la persona nos convierta en esclavos ni en seres desechables a los profesionales sanitarios. Los usuarios tienen derechos, pero también obligaciones.

No voy a tolerar gritos, golpes al mobiliario, carreras, manotazos, amenazas, insultos, desprecios o vejaciones por parte de nadie. Me dan exactamente igual las circunstancias personales de cada uno, yo también tengo las mías. El hecho de estar diagnosticado o diagnosticada de una determinada enfermedad no da a nadie derecho a saltarse las mínimas normas de respeto y convivencia. También me da exactamente igual, y esas personas han de someterse como las demás a las normas de mi consulta.
Por tanto, como cuando el motivo ha sido urgente, he sido la primera en correr y dejarlo todo, cuando te digo que te tienes que esperar, te esperas. Numeritos histriónicos más o menos violentos lo único que van a conseguir, como en esta ocasión, es romper la relación médico-paciente por el otro extremo de la cuerda.

Para que se entienda mejor: no confío en usted. No quiero ser su médico nunca más. Voy a hacer todo lo posible para que se le asigne otro médico de familia. No voy a volvera tutearle, ni a admitirle que usted lo haga, ni voy a volver a atenderle si no es en presencia de un acompañante a menos que peligre seriamente su vida. Si no tengo más remedio que verle en consulta, lo haré de la forma más distante, despreocupada y sucinta posible. En su caso, va a recibir la atención a la que me obliga la legalidad, que dista mucho de ser "la mejor atención posible" como hasta ahora ha sido, y créame que, si yo voy a sentir dejar de comportarme como me gusta hacerlo y creo que debo hacerlo, más lo va a sentir usted.
Desde su despreciable comportamiento, ha tenido el valor de calificarme como "una mierda de médico". No se imagina lo que le queda por encontrar por ahí.
Pero ya me importa lo mismo que yo le importo a usted.

martes, 1 de marzo de 2016

La dureza de los Cuidados Paliativos

Recuerdo mucho, cuando pienso en esto, una frase de Salvador Casado (que no podré poner en pie tal cual) que decía algo así como que los médicos de familia somos especialistas en lo frecuente (y conocedores de lo infrecuente); y qué hay tan frecuente como la muerte.

La inexorable.

Pero es duro presenciarla, convivir con el dolor de la familia, que intentas paliar, a la vez que el sufrimiento de tu paciente.
Es muy duro. Intentas no pasarlo mal, pero es inevitable un grado de implicación, que es mayor o menor según diferentes factores: cuánto conocías antes a la persona y a la familia, la duración del proceso terminal, la intensidad del mismo en síntomas...

Es satisfactorio cuando crees que lo has hecho bien. Que has dado a esa persona y a su familia lo mejor que podías en sus circunstancias. Otras veces, aun habiéndolo intentado, te queda un pellizquito de frustración si te hubiera gustado que las cosas hubieran sido de otra manera.

Y es agotador psicológicamente cuando ves... que no se acaba.
Apenas se ha enterrado mi último paciente, y ya tengo en la mesa de Paco otro ominoso informe de Anatomía Patológica, de Resonancia, de TAC, de algún especialista hospitalario que, desde consultas o de planta, nos cuenta que pocas alternativas de tratamiento hay para mi paciente.

Y para esto, para aprender a remangarte y empezar de nuevo, no te preparan en la facultad, ni en la residencia, ni en ningún libro, taller o curso. Te cuentan que eso existe, que le pasa a uno o una, pero aprendes haciéndolo. Sí, aprendes. Pero no te acostumbras.