Efectivamente, a finales del pasado mes de febrero recién acabado, hemos pasado unos días que parece que no se hablaba de otra cosa que del aceite de palma en las redes sociales, en la calle, en las tiendas.
De repente... ¡todo el mundo sabe lo que es el aceite de palma! Pues qué bien, porque ya sabemos que las opiniones son como el culo, que cada uno tiene el suyo. Detractores, y no tan detractores. No claramente personas apoyando el uso del aceite de palma, porque eso son ganas de polemizar; pero detrás de tanto cuñadismo...
¿alguien sabe de verdad por qué la polémica con el aceite de palma?
Hay varios frentes abiertos: el del uso en los alimentos infantiles, a lo que contestan los que alegan que hasta en la leche materna hay ácido palmítico.
Otro: el del uso de esta grasa en alimentos de consumo frecuente.
El no va más: el aceite de palma provoca cáncer.
A ver si es posible que desenredemos todo esto, sin usar demasiada palabrería técnica.
El aceite de palma es perjudicial porque de sus ácidos grasos, casi la mitad son grasas saturadas. De las malas, ¿vale? como ya hemos hablado otras veces. Las malas, porque son las que asocian el riesgo cardiovascular: el riesgo de sufrir una angina de pecho, un infarto, un ictus, una trombosis venosa profunda o un embolismo pulmonar. Enfermedades que matan, todas ellas. Hay muchas clases de grasas saturadas, también es cierto, más o menos perjudiciales según su estructura química, y resulta que el ácido palmítico es de las peorcitas.
Para completar el cuadro, el aceite de palma al natural es de color rojizo y de penetrante olor, por lo que para hacerlo más apto para su uso alimentario, se le somete a un procesamiento por altas temperaturas, a las que aparecen sustancias que son carcinogénicas (provocan cáncer), y de las que no existen establecido un nivel que se considere seguro: es decir, no se sabe a partir de cuánto es malo, o hasta cuánto se puede tomar sin poner en peligro la salud.
Ahora la pregunta del millón: ¿Por qué se usa de esa forma tan abundante en los alimentos?
El aceite de palma es casi generalizado en los alimentos procesados. Da textura, y un paladar agradable a los alimentos, mejora la digestibilidad incluso.
Se usa de forma generalizada, más que otros aceites, otras grasas de perfil metabólico más saludable, porque es más barato. De hecho es el segundo aceite en producción en el mundo, por detrás del aceite de soja, pero es que China es China y los chinos son un montón.
Constituyen la principal industria en muchos países, que lo exportan y lo venden a las grandes multinacionales de la alimentación. Como es legal, lo pueden hacer; y con costes más baratos, más beneficios. Que son una empresa, y están para ganar dinero.
¿Es que no les preocupa nuestra salud?
Pues no. A ellos les preocupa su negocio, y ganar dinero. Tu salud te tiene que preocupar a ti, y te lo voy a poner fácil, porque el consejo es el mismo de siempre: evitar en lo posible los alimentos procesados.
Mientras más natural, más reconocible, más sano te resultará un alimento. Evita freir en la preparación, usa aceite de calidad, de oliva virgen extra.
Los alimentos procesados tienen todos muchas grasas, y grasas de las malas, pero eso ya lo sabes hace tiempo. Ahora sabes que se llama ácido palmítico, pero eso no cambia la realidad. Pero además tienen una barbaridad de hidratos de carbono refinados, y azúcares, con lo cual las grasas no son el único perjuicio.
Ah, y deja de fumar. Como os dije cuando hablamos de las carnes rojas procesadas en relación a esta misma polémica con las grasas saturadas, si vas a seguir fumando, come lo que te dé la gana. Pero no des la brasa con las salchichas! Claro, que ya el colmo de la incoherencia sería salir a fumar a la puerta de la hamburguesería de los arcos dorados... por poner un ejemplo.
Esto sólo desde el punto de vista de la salud. El cultivo de la palma es polémico y tiene muchos detractores por otros motivos, como el impacto medioambiental del cultivo masivo que ha dado al traste con otras especies autóctonas en los países de origen; o la contaminación química que genera la extracción y procesado del aceite. Más las noticias referidas a la explotación infantil en esta industria, y el abuso de la pobreza generalizada en muchos de estos países que hace que usen a las personas como mano de obra barata sin respetarse mínimos derechos.
En fin, espero haber ayudado a que te formes tu propia opinión sobre el consumo de aceite de palma. Hay muchos motivos para eliminarlo o limitarlo en lo posible: la salud, el medio ambiente o motivos éticos. O decidir consumirlo libremente sin limitaciones, allá cada uno. Pero con conocimiento de causa, que no digas cuando salgas de que te hagan un cateterismo "si yo lo hubiera sabido..."
Se me entiende, ¿no?
Un abrazo
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sábado, 11 de marzo de 2017
domingo, 15 de enero de 2017
Dejar de fumar: beneficios de cara a una intervención quirúrgica
Ese fue el interesante tema, y animada conversación, en el último programa del "Club de la Buena Gente" en el que participé.
Os dejo el enlace, para que podais verlo.
Animaos con eso, no sólo se reduce los riesgos durante la intervención, sino que se mejora la posterior cicatrización.
Ahora y en todo momento, ¡son todo beneficios!
Os dejo el enlace, para que podais verlo.
Animaos con eso, no sólo se reduce los riesgos durante la intervención, sino que se mejora la posterior cicatrización.
Ahora y en todo momento, ¡son todo beneficios!
sábado, 17 de diciembre de 2016
Los tratamiento tópicos para las llagas de la boca
Os parecerá una tontería lo que voy a contaros, pero se ha dado recientemente un par de veces en la consulta, y por eso lo quiero escribir.
Conoceis las piruletitas esas que se usan para las aftas, las llagas de la boca?
Oralsone (R), Aftasone (R) se llaman. Bueno, las Oralsone son las de los adultos, son pastillitas. Las de los niños vienen en un palito, como una piruleta, para que no se las traguen accidentalmente.
A esto, lo que quiero deciros es breve: que estos tratamientos son tópicos, y son más eficaces cuanto más se pongan en la lesión. Allí se ponen y se dejan disolver, sólo si son muchas, es más convenientes dejarlas encima de la lengua para que la saliva se impregne y reparta el medicamento por toda la boca.
Así que nada de tomarlas como un caramelo, chuparlas y tragar la saliva corriendo, porque así no hacen nada, y perdeis el tiempo y el dinero.
Conoceis las piruletitas esas que se usan para las aftas, las llagas de la boca?
Oralsone (R), Aftasone (R) se llaman. Bueno, las Oralsone son las de los adultos, son pastillitas. Las de los niños vienen en un palito, como una piruleta, para que no se las traguen accidentalmente.
A esto, lo que quiero deciros es breve: que estos tratamientos son tópicos, y son más eficaces cuanto más se pongan en la lesión. Allí se ponen y se dejan disolver, sólo si son muchas, es más convenientes dejarlas encima de la lengua para que la saliva se impregne y reparta el medicamento por toda la boca.
Así que nada de tomarlas como un caramelo, chuparlas y tragar la saliva corriendo, porque así no hacen nada, y perdeis el tiempo y el dinero.
viernes, 25 de noviembre de 2016
Role- Playing "visibilizando la Violencia de Género en la Consulta"
Superados los problemas técnicos de los que os hablaba, ya tenemos disponible el video de la escenificación de consulta que hicimos en #SAMFyC2016.
La grabación improvisada hace que la calidad del video no sea ideal, sobre todo el sonido, es posible que tengais que subir el volumen.
Pero el mensaje sí es importante, por eso esta entrada adelantada al viernes 25 de noviembre, Día de Concienciación sobre la Violencia de Género.
Es cierto que queda mucho que mejorar, sobre todo en coordinación entre instituciones, para que la atención se complete, o nuestra labor de detección, de prevención, etc, queda en agua de borrajas, o peor aún si deja a la mujer aún más expuesta.
Para eso están los Delegados del Gobierno y los ministros, el Congreso, el Senado y todos esos.
Pero cada uno debemos hacer nuestra parte.
Espero que os guste!
La grabación improvisada hace que la calidad del video no sea ideal, sobre todo el sonido, es posible que tengais que subir el volumen.
Pero el mensaje sí es importante, por eso esta entrada adelantada al viernes 25 de noviembre, Día de Concienciación sobre la Violencia de Género.
Es cierto que queda mucho que mejorar, sobre todo en coordinación entre instituciones, para que la atención se complete, o nuestra labor de detección, de prevención, etc, queda en agua de borrajas, o peor aún si deja a la mujer aún más expuesta.
Para eso están los Delegados del Gobierno y los ministros, el Congreso, el Senado y todos esos.
Pero cada uno debemos hacer nuestra parte.
Espero que os guste!
sábado, 12 de noviembre de 2016
Se va acabando #SAMFyC2016 con Taller de Visibilización de la VG en la consulta
Los congresos son intensos, mucho, y se viven en ellos grandes momentos, si uno se implica.
Me enorgullece decir que, tras la formación en Violencia de Género que hice el año pasado y que mucho os nombro, porque realmente ha supuesto un antes y un después en mi vida profesional y personal, animé a las formadoras a preparar alguna actividad en el seno de un Congreso, y les aceptaron para SAMFyC, lo que me dio mucha alegría.
Aunque en principio no pensaba ir para no ocupar una plaza que otro quisiera, Pilar, sabiendo que estaría allí, solicitó mi colaboración. Querían desarrollar un role-playing sobre el que debatir los aspectos prácticos de la entrevista bio-psico-social orientada a la visibilización de la Violencia de Género que pueda existir tras la consulta por otra causa.
Es lo que llamamos la demanda oculta.
Ahí os muestro algunas fotos. Tenemos un video también, que por motivos técnicos aún no está disponible.
Antes del role-playing estuvimos haciendo una puesta en común sobre los aspectos sociales, sanitarios y legales de la Violencia de Género, sobre la realidad del día a día de estas mujeres, y sobre la importancia de nuestro papel como médicos para ellas.
Desde este taller, y además recientemente sobre un caso que se ha dado en la consulta, he estado reflexionando sobre estos cursos y esta preparación que hacemos; la conversación con mi compañero y con algunas otras personas que me ayudaron en esta ocasión han dado lugar a estos pensamientos.
Porque los cursos no son sólo sobre los aspectos prácticos de cara a la atención en el caso de la Violencia de Género. Siempre lo decimos: cuando viene diciendo que el morado del ojo se lo ha hecho su pareja, en uno más de sus ataques, es muy fácil saber qué hacer.
Lo difícil, lo que es un arte, es ver más allá de una consulta, o varias consultas, por otro motivo. La suerte de los médicos de familia es tener un arma que se llama tiempo, y continuidad (quien la tenga). Tener puestas las GAFAS de VER, y la mente abierta al cuadro que, más o menos intuitivamente, se nos dibuja delante. Hacer, a veces con pocos datos, una valoración lo más exacta posible del riesgo de la situación, para no exponer a la mujer maltratada a más peligros de los que ya corre. Y luego poner en marcha todas las medidas necesarias para ello, a veces luchando contra lo establecido, o peor, contra lo no establecido, con la falta de coordinación y los muchos déficits que aún adolece la Ley.
Pero antes que eso es necesario un paso previo: el de la sensibilización. Así le llaman al curso inicial en Violencia de Género, la "lección cero"; aunque después de haber pasado por ello, creo que hay que cambiarle el nombre.
Le llamamos sensibilización, pero es como decirle a los que lo reciben que no son sensibles. Todo el mundo se cree sensible y empático, y cuando se trata de un tema como éste, con el trasfondo cultural y social que tiene, más todavía, porque no es bonito no ser sensible al drama de la vida de estas mujeres y sus familias.
De hecho, creo que todos somos demasiado sensibles, y que estos cursos lo que nos deben hacer es desensibilizarnos: enfrentarnos a nuestras creencias previas (yo no conozco ningún caso, en mi cupo no hay de eso,tampoco es para tanto, siempre ha sido así), a nuestros miedos (y si le digo y se ofende? y si denuncia y va a peor? y si después quita la denuncia y dice que yo miento? y si él viene a por mí como represalia? y qué puedo hacer yo?), a nuestras resistencias (aquí eso se hace así, eso no es mi responsabilidad, eso es un asunto judicial no sanitario, lo que tiene que hacer ella es denunciar, la culpa es de ella por no haber hecho algo antes, cómo voy a implicarme de esa manera), a la memoria de nuestras experiencias personales o familiares (que nos hace sufrir, proyectar en otros nuestros miedos, nuestras frustraciones y nuestros rencores): lo que cada uno tenga. El que más y el que menos, con suerte, lo que tiene miedo es a hacerlo mal y empeorar la cosa, o a ofender a la mujer, encima, a la que sentimos tan frágil, en un momento que nos está exponiendo lo peor de su vida, lo más amargo que hay en su alma.
Para conseguirlo, no podemos pasar de puntillas, ni por encima ni por debajo de estos cursos: hay que pasar por ellos a través de ellos, con todo lo que tenemos: mente, alma, corazón, cuerpo. Es necesario un, a veces, duro trabajo interior para trabajar con nuestras emociones y que no nos sobrepasen cuando la mujer que tenemos enfrente ha roto sus defensas para abrirnos su corazón destrozado y su vida arriesgada, y espera de nosotros no sabe qué, y nosotros también tenemos que aprender lo que podemos dar.
En ello estamos. Porque en esto, como en todo lo demás, nunca se deja de aprender.
Gracias Pilar, por todo lo que me enseñas y por poder siempre contar contigo. Gracias por tu valentía, por tu alegría y tu ejemplo.
Gracias Mª Ángeles por todo lo que me enseñas, y por la serenidad que me transmites, a veces tan necesaria. Dale duro a los almacenamientos en la nube!
Gracias Rafael por ayudarme y apoyarme siempre. Tiene más mérito cuanto más te cuesta comprenderme. Gracias por no dejar de intentarlo, y por seguir aprendiendo juntos de tantas cosas. Perdóname cuando me pongo obtusa, porque de ello también hemos conseguido a veces grandes logros.
Gracias Paco, por estar siempre ahí, y siempre con los ojos abiertos. Gracias por ofrecerte a cuidar de mí. Gracias por hacerlo hasta cuando no sé que lo estás haciendo.
Gracias a Mª José y a Maribel, dos recientes hallazgos en los que tengo puestas muchas esperanzas. Breves conversaciones que me han hecho darme cuenta del potencial que tenemos. Estoy segura de que juntas vamos a hacer grandes cosas.
Gracias a mi familia por intentar redimirme. No me sale aún perdonar a las ratas maltratadoras, supongo que se retrasa la íntima alegría que decís que hay en recrearse en el perdón. Pero seguid insistiendo, por si acaso llega.
Gracias a los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, especialmente a los de mi pueblo. Especialmente gracias a Gonzalo y a Juanma, por seguir mis intuiciones y creer en mí.
A todos, y especialmente a todas:
ojos abiertos a los #micromachismos
#niunamenos
Me enorgullece decir que, tras la formación en Violencia de Género que hice el año pasado y que mucho os nombro, porque realmente ha supuesto un antes y un después en mi vida profesional y personal, animé a las formadoras a preparar alguna actividad en el seno de un Congreso, y les aceptaron para SAMFyC, lo que me dio mucha alegría.
Aunque en principio no pensaba ir para no ocupar una plaza que otro quisiera, Pilar, sabiendo que estaría allí, solicitó mi colaboración. Querían desarrollar un role-playing sobre el que debatir los aspectos prácticos de la entrevista bio-psico-social orientada a la visibilización de la Violencia de Género que pueda existir tras la consulta por otra causa.
Es lo que llamamos la demanda oculta.
Ahí os muestro algunas fotos. Tenemos un video también, que por motivos técnicos aún no está disponible.
Antes del role-playing estuvimos haciendo una puesta en común sobre los aspectos sociales, sanitarios y legales de la Violencia de Género, sobre la realidad del día a día de estas mujeres, y sobre la importancia de nuestro papel como médicos para ellas.
Desde este taller, y además recientemente sobre un caso que se ha dado en la consulta, he estado reflexionando sobre estos cursos y esta preparación que hacemos; la conversación con mi compañero y con algunas otras personas que me ayudaron en esta ocasión han dado lugar a estos pensamientos.
Porque los cursos no son sólo sobre los aspectos prácticos de cara a la atención en el caso de la Violencia de Género. Siempre lo decimos: cuando viene diciendo que el morado del ojo se lo ha hecho su pareja, en uno más de sus ataques, es muy fácil saber qué hacer.
Lo difícil, lo que es un arte, es ver más allá de una consulta, o varias consultas, por otro motivo. La suerte de los médicos de familia es tener un arma que se llama tiempo, y continuidad (quien la tenga). Tener puestas las GAFAS de VER, y la mente abierta al cuadro que, más o menos intuitivamente, se nos dibuja delante. Hacer, a veces con pocos datos, una valoración lo más exacta posible del riesgo de la situación, para no exponer a la mujer maltratada a más peligros de los que ya corre. Y luego poner en marcha todas las medidas necesarias para ello, a veces luchando contra lo establecido, o peor, contra lo no establecido, con la falta de coordinación y los muchos déficits que aún adolece la Ley.
Pero antes que eso es necesario un paso previo: el de la sensibilización. Así le llaman al curso inicial en Violencia de Género, la "lección cero"; aunque después de haber pasado por ello, creo que hay que cambiarle el nombre.
Le llamamos sensibilización, pero es como decirle a los que lo reciben que no son sensibles. Todo el mundo se cree sensible y empático, y cuando se trata de un tema como éste, con el trasfondo cultural y social que tiene, más todavía, porque no es bonito no ser sensible al drama de la vida de estas mujeres y sus familias.
De hecho, creo que todos somos demasiado sensibles, y que estos cursos lo que nos deben hacer es desensibilizarnos: enfrentarnos a nuestras creencias previas (yo no conozco ningún caso, en mi cupo no hay de eso,tampoco es para tanto, siempre ha sido así), a nuestros miedos (y si le digo y se ofende? y si denuncia y va a peor? y si después quita la denuncia y dice que yo miento? y si él viene a por mí como represalia? y qué puedo hacer yo?), a nuestras resistencias (aquí eso se hace así, eso no es mi responsabilidad, eso es un asunto judicial no sanitario, lo que tiene que hacer ella es denunciar, la culpa es de ella por no haber hecho algo antes, cómo voy a implicarme de esa manera), a la memoria de nuestras experiencias personales o familiares (que nos hace sufrir, proyectar en otros nuestros miedos, nuestras frustraciones y nuestros rencores): lo que cada uno tenga. El que más y el que menos, con suerte, lo que tiene miedo es a hacerlo mal y empeorar la cosa, o a ofender a la mujer, encima, a la que sentimos tan frágil, en un momento que nos está exponiendo lo peor de su vida, lo más amargo que hay en su alma.
Para conseguirlo, no podemos pasar de puntillas, ni por encima ni por debajo de estos cursos: hay que pasar por ellos a través de ellos, con todo lo que tenemos: mente, alma, corazón, cuerpo. Es necesario un, a veces, duro trabajo interior para trabajar con nuestras emociones y que no nos sobrepasen cuando la mujer que tenemos enfrente ha roto sus defensas para abrirnos su corazón destrozado y su vida arriesgada, y espera de nosotros no sabe qué, y nosotros también tenemos que aprender lo que podemos dar.
En ello estamos. Porque en esto, como en todo lo demás, nunca se deja de aprender.
Gracias Pilar, por todo lo que me enseñas y por poder siempre contar contigo. Gracias por tu valentía, por tu alegría y tu ejemplo.
Gracias Mª Ángeles por todo lo que me enseñas, y por la serenidad que me transmites, a veces tan necesaria. Dale duro a los almacenamientos en la nube!
Gracias Rafael por ayudarme y apoyarme siempre. Tiene más mérito cuanto más te cuesta comprenderme. Gracias por no dejar de intentarlo, y por seguir aprendiendo juntos de tantas cosas. Perdóname cuando me pongo obtusa, porque de ello también hemos conseguido a veces grandes logros.
Gracias Paco, por estar siempre ahí, y siempre con los ojos abiertos. Gracias por ofrecerte a cuidar de mí. Gracias por hacerlo hasta cuando no sé que lo estás haciendo.
Gracias a Mª José y a Maribel, dos recientes hallazgos en los que tengo puestas muchas esperanzas. Breves conversaciones que me han hecho darme cuenta del potencial que tenemos. Estoy segura de que juntas vamos a hacer grandes cosas.
Gracias a mi familia por intentar redimirme. No me sale aún perdonar a las ratas maltratadoras, supongo que se retrasa la íntima alegría que decís que hay en recrearse en el perdón. Pero seguid insistiendo, por si acaso llega.
Gracias a los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, especialmente a los de mi pueblo. Especialmente gracias a Gonzalo y a Juanma, por seguir mis intuiciones y creer en mí.
A todos, y especialmente a todas:
ojos abiertos a los #micromachismos
#niunamenos
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jueves, 13 de octubre de 2016
Las primeras lluvias del otoño y los accidentes de tráfico
En verano se queda pegado al asfalto los residuos de los neumáticos y de los humos, aceites que gotean, etc. Con el agua, la superficie se pone lamiosa y resbaladiza hasta que llueve lo suficiente como para arrastrar esa suciedad. Por eso las primeras lluvias del otoño son las más peligrosas. Añadiendo que a la mayoría le coge con los neumáticos más gastados del trajín veraniego, y con la vuelta al cole agotando el presupuesto, el cambio de ruedas de retrasa.
Por eso, hoy la recomendación de cuidadosa precaución en la carretera.
Por eso, hoy la recomendación de cuidadosa precaución en la carretera.
sábado, 9 de julio de 2016
Cosas que deben estar en tu botiquín casero
De eso hablamos el último día de programa de esta temporada, ahora El Club de la Buena Gente se toma un descanso hasta octubre.
Seguiremos en contacto a lo largo del verano, de forma escrita, los videos habrán de esperar al otoño!
Seguiremos en contacto a lo largo del verano, de forma escrita, los videos habrán de esperar al otoño!
domingo, 26 de junio de 2016
Cuidarnos de los daños del sol: quemaduras, melanoma, y más
A propósito del calor que ya está haciendo diariamente, y con las inminentes vacaciones, cada vez más personas comenzarán a salir a playas y piscinas y exponerse a los rayos del sol, pasando un día agradable, que no debe quedar enturbiado por cometer imprudencias, siguiendo estos consejos.
¡Disfruten de los días de descanso!
martes, 31 de mayo de 2016
#Yoloconseguí Dia Mundial sin Tabaco
Hoy, 31 de mayo, es el Día Mundial sin Tabaco. Por ello, es el último día de la Semana SEMFYC Sin Humo, que son dos actividades, conmemoraciones, actos, como queramos llamarlo...
Para concienciarnos, concienciar y visibilizar los daños que hace el tabaco en nuestra salud y en nuestra vida.
#Yoloconsegui además es el hashtag que propone la Fundación Mas Que Ideas en este contexto para que los ex-fumadores contemos nuestra experiencia y podamos ayudar con ello a los aún fumadores o futuros ex-fumadores, ¡como más os guste que os llamen!
Así que el post de hoy, más que como médico, lo escribo como persona. Como ex-fumadora. Dos veces.
Yo empecé a fumar hace tantos años que ni me acuerdo. Creo que el primero lo probé con diez años o así, en un pueblo donde iba de vacaciones en verano por entonces, y al que nunca he tenido cariño. Curiosamente, no por esto, sino por el alcohol que está o estaba ligado íntimamente al concepto de diversión de los habituales de allí, y nada al mío. Y es muy aburrido estar con borrachos estando sobria.
Palabra que no me acuerdo, pero no creo que desde entonces ya me hiciera fumadora, entre otras cosas porque de dónde iba yo a sacar para tabaco con 10 años, ni dónde me iba a esconder para fumar. Sería más tarde...
Dejé de fumar cuando empecé de novia con el que después fue mi marido, por darle gusto ya que fue su voluntad más que la mía, y la verdad que no me costó trabajo dejarlo. A lo mejor por eso no valoré ese logro en su medida cuando, después de nacer mi hija, volví a fumar, con la sola intención de molestarle. Bien tonta que fui entonces, porque el daño me lo hacía a mí misma, pero las cosas fueron así, y sería absurdo por mi parte negarlo. Tonta dos veces. O tres.
De nuevo así hasta hace un par de años. Un intento de dejarlo, poco meditado, poco preparado, eso sí, muy solidario, que duró 20 horas, exactamente lo que tardó en aparecer un síndrome de abstinencia como si me metiera caballo, con su dolor abdominal, sus taquicardias, sus lágrimas rodando por la cara... un absurdo incompatible con pasar consulta, por ejemplo.
Paco no daba crédito, por eso me dio un cigarrillo, y a terminar la consulta de la tarde, y la guardia, etc. ya más tranquila y con la mente más clara. Impresionante las cosas que pasan en el cerebro.
Unos meses después, volviendo a casa desde el trabajo, se me pusieron blancos los dedos de la mano izquierda. Me dije "será del frío" (era primeros de febrero), e inmediatamente me contesté "es un Buerger" (una inflamacion de las arterias de manos y pies, relacionada 100% con el uso de tabaco), y en unos minutos se me quitó. ¡Pero no el miedo! Y me dije "si me vuelve a pasar, dejo de fumar". Y me volvió a pasar la semana siguiente, exactamente igual, diría que casi en el mismo punto kilométrico de la vuelta a casa. Quince de febrero. Sería el frío, o la postura de la mano, pero yo tenía que dejar de fumar.
Así que después de comer a la hora de merendar, como es mi costumbre, me fui a por el spray de nicotina, que fue mi elección para ayudarme, y el 16 de febrero fue mi primer día sin fumar. Esta vez sí, mentalizada, motivada, convencida.
No lo niego, el primer mes fue un horror, no tanto de abstinencia, porque con la nicotina y la intención se controla muy bien. Pero anímicamente estaba de duelo total, llorando, deprimida, irritable a ratos, con una pésima opinión de mí misma a pesar de que estaba haciendo algo que tiene mucho mérito. Un mes duró, luego aquello pasó, tal como vino se fue, y hasta ahora. Algún día suelto me acuerdo del tabaco, pero nunca con intención de fumar, si acaso con nostalgia. No volveré a fumar, para no tener que volver a dejarlo. Porque la alternativa es seguir fumadora, no vuelvo a pasar ese primer mes sin tabaco. Y eso tampoco es lo que quiero! Que no, que no me arriesgo. No vuelvo a fumar, ni lo pruebo, ni caladita, ni que se case mi hermano ni nada de nada.
Yo no tosía, ni me ahogaba, aunque es cierto que ahora estoy mejor. Ni tuve jamás eventos coronarios ni ictus ni nada vascular en absoluto, ni quiero.
El olfato fue un cambio fundamental, y con él el gusto. Claro que ahora también huelo cosas que antes me las ahorraba, algunos olores corporales de los que podría prescindir, pero en general es una cosa positiva. Me encanta el olor de la piel de las personas que abrazo.
Hay muchos que lo dejan cuando ya se ven enfermos. Y es mejor que no dejarlo, claro, pero mira, ya has enfermado y eso no tiene vuelta. Para los que están a tiempo, poneos las pilas.
El tabaco no sólo nos quita la salud. O la belleza, que no he dicho ni palabra del aspecto estético, sensorial, del tabaquismo. Lo dejo para otra.
El tabaco a veces nos quita a personas que queremos. A nuestra familia, a nuestros amigos. Hace apenas tres días nos hemos despedido de Ramón, un hombre vitalista, divertido, dinámico, alegre, trabajador, muy amante de su familia, y, tengo que decirlo, sevillista por los cuatro costados. No era de mi familia de sangre, pero me acogía en la suya como si lo fuera. Su hija la mediana es una de esas hermanas que se escogen. A él le robó la salud y la vida, y a los suyos los ha dejado, nos ha dejado, sin él. Por lo menos, amigos, que nos quede la lección.
Por cierto, nunca más se me pusieron los dedos blancos. Será que este inverno no ha sido tan frío, o que me libré del Buerger por los pelos.
Para concienciarnos, concienciar y visibilizar los daños que hace el tabaco en nuestra salud y en nuestra vida.
#Yoloconsegui además es el hashtag que propone la Fundación Mas Que Ideas en este contexto para que los ex-fumadores contemos nuestra experiencia y podamos ayudar con ello a los aún fumadores o futuros ex-fumadores, ¡como más os guste que os llamen!
Así que el post de hoy, más que como médico, lo escribo como persona. Como ex-fumadora. Dos veces.
Yo empecé a fumar hace tantos años que ni me acuerdo. Creo que el primero lo probé con diez años o así, en un pueblo donde iba de vacaciones en verano por entonces, y al que nunca he tenido cariño. Curiosamente, no por esto, sino por el alcohol que está o estaba ligado íntimamente al concepto de diversión de los habituales de allí, y nada al mío. Y es muy aburrido estar con borrachos estando sobria.
Palabra que no me acuerdo, pero no creo que desde entonces ya me hiciera fumadora, entre otras cosas porque de dónde iba yo a sacar para tabaco con 10 años, ni dónde me iba a esconder para fumar. Sería más tarde...
Dejé de fumar cuando empecé de novia con el que después fue mi marido, por darle gusto ya que fue su voluntad más que la mía, y la verdad que no me costó trabajo dejarlo. A lo mejor por eso no valoré ese logro en su medida cuando, después de nacer mi hija, volví a fumar, con la sola intención de molestarle. Bien tonta que fui entonces, porque el daño me lo hacía a mí misma, pero las cosas fueron así, y sería absurdo por mi parte negarlo. Tonta dos veces. O tres.
De nuevo así hasta hace un par de años. Un intento de dejarlo, poco meditado, poco preparado, eso sí, muy solidario, que duró 20 horas, exactamente lo que tardó en aparecer un síndrome de abstinencia como si me metiera caballo, con su dolor abdominal, sus taquicardias, sus lágrimas rodando por la cara... un absurdo incompatible con pasar consulta, por ejemplo.
Paco no daba crédito, por eso me dio un cigarrillo, y a terminar la consulta de la tarde, y la guardia, etc. ya más tranquila y con la mente más clara. Impresionante las cosas que pasan en el cerebro.
Unos meses después, volviendo a casa desde el trabajo, se me pusieron blancos los dedos de la mano izquierda. Me dije "será del frío" (era primeros de febrero), e inmediatamente me contesté "es un Buerger" (una inflamacion de las arterias de manos y pies, relacionada 100% con el uso de tabaco), y en unos minutos se me quitó. ¡Pero no el miedo! Y me dije "si me vuelve a pasar, dejo de fumar". Y me volvió a pasar la semana siguiente, exactamente igual, diría que casi en el mismo punto kilométrico de la vuelta a casa. Quince de febrero. Sería el frío, o la postura de la mano, pero yo tenía que dejar de fumar.
Así que después de comer a la hora de merendar, como es mi costumbre, me fui a por el spray de nicotina, que fue mi elección para ayudarme, y el 16 de febrero fue mi primer día sin fumar. Esta vez sí, mentalizada, motivada, convencida.
No lo niego, el primer mes fue un horror, no tanto de abstinencia, porque con la nicotina y la intención se controla muy bien. Pero anímicamente estaba de duelo total, llorando, deprimida, irritable a ratos, con una pésima opinión de mí misma a pesar de que estaba haciendo algo que tiene mucho mérito. Un mes duró, luego aquello pasó, tal como vino se fue, y hasta ahora. Algún día suelto me acuerdo del tabaco, pero nunca con intención de fumar, si acaso con nostalgia. No volveré a fumar, para no tener que volver a dejarlo. Porque la alternativa es seguir fumadora, no vuelvo a pasar ese primer mes sin tabaco. Y eso tampoco es lo que quiero! Que no, que no me arriesgo. No vuelvo a fumar, ni lo pruebo, ni caladita, ni que se case mi hermano ni nada de nada.
Yo no tosía, ni me ahogaba, aunque es cierto que ahora estoy mejor. Ni tuve jamás eventos coronarios ni ictus ni nada vascular en absoluto, ni quiero.
El olfato fue un cambio fundamental, y con él el gusto. Claro que ahora también huelo cosas que antes me las ahorraba, algunos olores corporales de los que podría prescindir, pero en general es una cosa positiva. Me encanta el olor de la piel de las personas que abrazo.
Hay muchos que lo dejan cuando ya se ven enfermos. Y es mejor que no dejarlo, claro, pero mira, ya has enfermado y eso no tiene vuelta. Para los que están a tiempo, poneos las pilas.
El tabaco no sólo nos quita la salud. O la belleza, que no he dicho ni palabra del aspecto estético, sensorial, del tabaquismo. Lo dejo para otra.
El tabaco a veces nos quita a personas que queremos. A nuestra familia, a nuestros amigos. Hace apenas tres días nos hemos despedido de Ramón, un hombre vitalista, divertido, dinámico, alegre, trabajador, muy amante de su familia, y, tengo que decirlo, sevillista por los cuatro costados. No era de mi familia de sangre, pero me acogía en la suya como si lo fuera. Su hija la mediana es una de esas hermanas que se escogen. A él le robó la salud y la vida, y a los suyos los ha dejado, nos ha dejado, sin él. Por lo menos, amigos, que nos quede la lección.
Por cierto, nunca más se me pusieron los dedos blancos. Será que este inverno no ha sido tan frío, o que me libré del Buerger por los pelos.
domingo, 24 de enero de 2016
Seis muertas por violencia de género en Enero y sale esta publicidad
Hoy sale en prensa la noticia de que estamos terminando el peor mes de enero en cuanto a muertes por violencia machista se refiere. Seis mujeres muertas en España en lo que va de mes y de año. La última, de 77 años, a cuchilladas a manos de su marido.
La violencia de género no entiende de edad, ni de nivel cultural, económico o social. No entiende de profesiones.
Sólo entiende de género. Y de violencia.
Y entonces viene la marca ésta, y saca esta publicidad. Sin entrar a qué pensará la marca rival del uso de su nombre, tengo que decir ahora que este anuncio da GANAS DE VOMITAR EN LA CARA DEL PRESIDENTE Y DEL PUBLICISTA DE LA COMPAÑÍA.
Porque nos quieren hacer ver que si no comes su producto, eres un perdedor. Y que ser un rompebragas es de ganadores, como conclusión.
Según estos señores de Nutella, las bragas están para que sus clientes las rompan, sólo ellos, y los demás son unos perdedores.
Me parece un mensaje violento, sexista, y que no ayuda nada en la lucha contra la violencia de género.
Por eso, en lo sucesivo, no entrará en mi casa un bote de ese producto, pocos he comprado pero ni uno más en lo sucesivo. En mi casa no se alimentan rompebragas, ni empresas que hacen publicidad machista.
Y me encantaría saber que en las vuestras tampoco. Si quereis engordar a base de mejunjes chocolateados, hay más productos en el mercado. Tened cuidado con lo que se desea, porque después de unos cuantos botes, las bragas que rompais se pueden parecer mucho a éstas... que tal vez no sea lo que habíais imaginado.
La violencia de género no entiende de edad, ni de nivel cultural, económico o social. No entiende de profesiones.
Sólo entiende de género. Y de violencia.
Y entonces viene la marca ésta, y saca esta publicidad. Sin entrar a qué pensará la marca rival del uso de su nombre, tengo que decir ahora que este anuncio da GANAS DE VOMITAR EN LA CARA DEL PRESIDENTE Y DEL PUBLICISTA DE LA COMPAÑÍA.
Porque nos quieren hacer ver que si no comes su producto, eres un perdedor. Y que ser un rompebragas es de ganadores, como conclusión.
Según estos señores de Nutella, las bragas están para que sus clientes las rompan, sólo ellos, y los demás son unos perdedores.
Me parece un mensaje violento, sexista, y que no ayuda nada en la lucha contra la violencia de género.
Por eso, en lo sucesivo, no entrará en mi casa un bote de ese producto, pocos he comprado pero ni uno más en lo sucesivo. En mi casa no se alimentan rompebragas, ni empresas que hacen publicidad machista.
Y me encantaría saber que en las vuestras tampoco. Si quereis engordar a base de mejunjes chocolateados, hay más productos en el mercado. Tened cuidado con lo que se desea, porque después de unos cuantos botes, las bragas que rompais se pueden parecer mucho a éstas... que tal vez no sea lo que habíais imaginado.
sábado, 5 de diciembre de 2015
Micromachismos, las pequeñas cosas del día a día
Parece una tontería, pero nos la cuelan a diario donde menos lo imaginamos. Quiero pensar, para ser benevolente, que es sin querer. Pero los que me conocéis, sabéis que no soy una persona benevolente, ni bien pensada, ni caritativa.
Si los Gobiernos quieren de verdad actuar contra la Violencia de Género, que empiecen por prohibir determinados mensajes en los medios.
Por ejemplo el de este anuncio de una pasta de queso, que además, es calórica hasta lo intolerable y rica en grasas saturadas.
La primera frase es texto del anuncio. Así que como mamá no ha estado en la casa haciendo la cena, quiere decir que viene tarde. Es posible incluso que la mamá esté trabajando para ganar dinero con el que comprar la cena.
Pero encima, el papá sólo hace la cena cuando la mamá está fuera. A ver cuándo hace la cena mientras mamá se relaja charlando con sus hijos, o leyendo su novela favorita.
El chiste está en la segunda frase, que no pertenece al anuncio, en tono guasa quiere poner en evidencia ese micromachismo del que hablamos. También es triste que el argumento sea "porque estamos en un anuncio", como si el machismo a puerta cerrada fuera tolerable.
El segundo chiste no tiene NI P-.-.-.- GRACIA.
Dí que sí, a una buena novia le parece bien, te apoya y te anima a que vayas borracho por la calle y haciendo el ridículo. Que se avergüence de ti, es motivo de desprecio por tu parte.
Si te parece que el chiste sí tiene gracia, incluso su punto de razón; si te parece que no tengo sentido del humor, o que mi actitud es de un feminismo extremista...
Te deseo muchas borracheras en las que hagas el ridículo mientras tus amigos te graban y te cuelgan en YouTube para escarnio eterno, porque te quedaste con la novia que te toleró y te aplaudió todo eso. Mejor, te deseo que nunca des con una mujer que te ría las gracias, ni con una que te ponga cara de vergüenza ajena, te deseo una eterna soltería y que el exceso de alcohol te provoque disfunción eréctil.
Seguiremos. Es más, os animo a que me enviéis anuncios, noticias, etc, en la que observéis machismo o directamente incitación a la violencia en cualquiera de sus formas.
sábado, 28 de noviembre de 2015
16 días de activismo contra la Violencia de Género
Ya os hablé hace unos días del curso que hice sobre el abordaje de la Violencia de Género, y parte del trabajo a realizar es ese collage que veis arriba. Para cuando esto se publique, ya estará entregado y evaluado. Refleja buena parte de lo que no debemos olvidar: que la violencia de género no es más que la cúspide de una pirámide cuya base es la cultura androcéntrica en la que vivimos, que sustenta los estereotipos de género que dan lugar a la discriminación como fundamento del pensamiento machista; que no todo el maltrato es el físico, y en ocasiones no es el peor; que los avances tecnológicos también se usan como una herramienta más del maltratador; y que hemos de comenzar por no aceptar los gestos machistas del día a día.
Ya pasó el 25 de noviembre, Día Internacional contra la Violencia de Género. Pero este año la campaña de Naciones Unidas dura hasta el 10 de diciembre, Día Internacional por los Derechos Humanos.
Pintemos el mundo de naranja.
Hay salida
016
martes, 3 de noviembre de 2015
Pido perdón
La semana pasada he estado algunos días fuera de la consulta, haciendo un curso sobre el abordaje de las víctimas de violencia de género. Aviso ahora que estamos a tiempo, que está entrada va a ser bastante dura, no apta para oídos sensibles.
Y para saber qué hacer cuando atiendes a una victima de la violencia de género, primero hay que saberlo, cosa que no siempre es evidente.
Es así. Cuando llega una mujer con una lesión física, y te dice que su pareja o ex-pareja se la ha causado, es muy fácil saber qué hacer.
Pero todo puede ser mucho más complejo. He aprendido a conocer muchas formas de violencia. He aprendido a ver indicadores, pistas que me pueden hacer entender que algo está pasando en esa casa. Que la persona que tengo enfrente está luchando contra su miedo, contra su vergüenza, contra su ignorancia a veces, intentando sobrevivir a su propia vida.
He aprendido que también hay hombres maltratados, física, psíquica, social, ambientalmente, como las mujeres, y es que también hay mucha hija de puta suelta, pero no es violencia de género, es otro delito, porque no se sustenta en el sometimiento y en la inferioridad de un género bajo el otro.
No he podido evitar mirar muy atrás y aprender mucho del pasado. No ha sido fácil, ha sido bastante doloroso, pero como nada pasa porque sí, pues debe ser que tenía que ser ahora, y con estas personas. Y por ello me siento bendecida, porque sin "ellas y José Antonio" nada hubiera sido lo mismo.
A lo largo de las horas del curso, y durante esos días y desde entonces, he recordado palabras que he oído en la consulta, y fuera, tan similares a lo que estaba aprendiendo a ver durante el curso, a identificar como violencia.
También he recordado palabras que he dicho. Y las que no he dicho.
Me hace escribir estas letras la necesidad de pedir perdón por no haber sabido ver, y prometo no volver a quitarme las gafas. Espero tener la oportunidad de volver a veros con otros ojos, poder apoyaros y ayudaros más. De hacerlo mejor. Perdóname, Mónica, Lola, Mª Carmen, Teresa, Rosa, Juana, Elena, Isa, no importa cuántos nombres, reales o imaginados, escriba aquí. Jacq, me alegro que estés donde estás, has salido ganando desde todos los puntos de vista.
Iré encontrando las palabras que dije, las que no dije, lo comprenderé todo, y dejará de doler.
Pero hay una cosa que es fundamental y que tenemos que hacer entre todos, y es comenzar a debilitar la estructura machista de la sociedad en que vivimos, el sustento en el que el maltratador cree que se legitima su comportamiento, ese con el que cree que es su derecho y su deber someter a la mujer con la que se empareja.
Es no tolerar los pequeños machismos del día a día, que por frecuentes se dan por normales, y que tejen esa desigualdad. Es no aceptar unos determinados roles por el hecho de ser mujer si no son de tu gusto, y no imponerlos a las mujeres, si eres un hombre.
Las mujeres no somos dulces y generosas, hacemos bizcochos y disfrutamos cuidando animalitos heridos. Ni pasamos el día esperando a ver qué se os ocurre que hagamos para haceros felices, fuera y dentro de la cama. Al menos no todas. Y mucho menos todo junto. No nos gustan los piropos de cualquiera, y los más claramente sexuales son ofensivos. Nos gusta la diversión, y el sexo, igual o más que a vosotros. Y no, las tareas domésticas no son divertidas. Los hombres lloran, expresan sentimientos, y valen para mucho más que para mover muebles. No os necesitamos para que nos saqueis a los sitios, pero nos gusta salir juntos. Tampoco todos son así, ni iguales...
Empecemos por acabar con esto, y no será tan lejano el día en que se acaben las mujeres muertas a manos de sus parejas o ex-parejas. En el momento que escribo esto, 3 en las últimas 48 horas.
También he de decir que encuentro aborrecibles las mujeres, y las parejas, que las hay, que pervirtiendo el sentido de la ley, acusan falsamente de violencia de género para obtener un beneficio económico, para ganar ventaja en las condiciones del divorcio, o simplemente para joder. Deberían ser humilladas públicamente como hacen con el otro, atentando contra su prestigo y su honor, y obligadas a pagar siete veces las costas judiciales: una vez se pagan las costas, y las otras seis financiaran la atención a mujeres que de verdad lo necesitan, y cuya demanda de ayuda se desprestigia con su actitud egoísta y manipuladora..
Y vosotros, los hombres, los buenos, sois los primeros interesados en esto para que no se os meta a todos en el mismo saco. Y las mujeres maltratadas dejarán de temer que se las avergüence con la sospecha de una denuncia falsa.
Hay mucho por hacer. Mucho. Todos.
Y para saber qué hacer cuando atiendes a una victima de la violencia de género, primero hay que saberlo, cosa que no siempre es evidente.
Es así. Cuando llega una mujer con una lesión física, y te dice que su pareja o ex-pareja se la ha causado, es muy fácil saber qué hacer.
Pero todo puede ser mucho más complejo. He aprendido a conocer muchas formas de violencia. He aprendido a ver indicadores, pistas que me pueden hacer entender que algo está pasando en esa casa. Que la persona que tengo enfrente está luchando contra su miedo, contra su vergüenza, contra su ignorancia a veces, intentando sobrevivir a su propia vida.
He aprendido que también hay hombres maltratados, física, psíquica, social, ambientalmente, como las mujeres, y es que también hay mucha hija de puta suelta, pero no es violencia de género, es otro delito, porque no se sustenta en el sometimiento y en la inferioridad de un género bajo el otro.
No he podido evitar mirar muy atrás y aprender mucho del pasado. No ha sido fácil, ha sido bastante doloroso, pero como nada pasa porque sí, pues debe ser que tenía que ser ahora, y con estas personas. Y por ello me siento bendecida, porque sin "ellas y José Antonio" nada hubiera sido lo mismo.
A lo largo de las horas del curso, y durante esos días y desde entonces, he recordado palabras que he oído en la consulta, y fuera, tan similares a lo que estaba aprendiendo a ver durante el curso, a identificar como violencia.
También he recordado palabras que he dicho. Y las que no he dicho.
Me hace escribir estas letras la necesidad de pedir perdón por no haber sabido ver, y prometo no volver a quitarme las gafas. Espero tener la oportunidad de volver a veros con otros ojos, poder apoyaros y ayudaros más. De hacerlo mejor. Perdóname, Mónica, Lola, Mª Carmen, Teresa, Rosa, Juana, Elena, Isa, no importa cuántos nombres, reales o imaginados, escriba aquí. Jacq, me alegro que estés donde estás, has salido ganando desde todos los puntos de vista.
Iré encontrando las palabras que dije, las que no dije, lo comprenderé todo, y dejará de doler.
Pero hay una cosa que es fundamental y que tenemos que hacer entre todos, y es comenzar a debilitar la estructura machista de la sociedad en que vivimos, el sustento en el que el maltratador cree que se legitima su comportamiento, ese con el que cree que es su derecho y su deber someter a la mujer con la que se empareja.
Es no tolerar los pequeños machismos del día a día, que por frecuentes se dan por normales, y que tejen esa desigualdad. Es no aceptar unos determinados roles por el hecho de ser mujer si no son de tu gusto, y no imponerlos a las mujeres, si eres un hombre.
Las mujeres no somos dulces y generosas, hacemos bizcochos y disfrutamos cuidando animalitos heridos. Ni pasamos el día esperando a ver qué se os ocurre que hagamos para haceros felices, fuera y dentro de la cama. Al menos no todas. Y mucho menos todo junto. No nos gustan los piropos de cualquiera, y los más claramente sexuales son ofensivos. Nos gusta la diversión, y el sexo, igual o más que a vosotros. Y no, las tareas domésticas no son divertidas. Los hombres lloran, expresan sentimientos, y valen para mucho más que para mover muebles. No os necesitamos para que nos saqueis a los sitios, pero nos gusta salir juntos. Tampoco todos son así, ni iguales...
Empecemos por acabar con esto, y no será tan lejano el día en que se acaben las mujeres muertas a manos de sus parejas o ex-parejas. En el momento que escribo esto, 3 en las últimas 48 horas.
También he de decir que encuentro aborrecibles las mujeres, y las parejas, que las hay, que pervirtiendo el sentido de la ley, acusan falsamente de violencia de género para obtener un beneficio económico, para ganar ventaja en las condiciones del divorcio, o simplemente para joder. Deberían ser humilladas públicamente como hacen con el otro, atentando contra su prestigo y su honor, y obligadas a pagar siete veces las costas judiciales: una vez se pagan las costas, y las otras seis financiaran la atención a mujeres que de verdad lo necesitan, y cuya demanda de ayuda se desprestigia con su actitud egoísta y manipuladora..
Y vosotros, los hombres, los buenos, sois los primeros interesados en esto para que no se os meta a todos en el mismo saco. Y las mujeres maltratadas dejarán de temer que se las avergüence con la sospecha de una denuncia falsa.
Hay mucho por hacer. Mucho. Todos.
sábado, 12 de julio de 2014
Enfermedades de transmisión sexual (y III)
Vaya, parece que la serie de enfermedades de transmisión sexual se va a hacer un poco larga, pero es que son muchas… y me parece interesante que sepáis de ellas.
Hoy vamos a comentar sobre la Chlamydia y la Vaginitis; y seguidamente de lo que yo suelo llamar “los virus malos”: VIH y HPV
La Chlamydia es una bacteria, que afecta a uretra en el hombre, y al cuello del útero en la mujer. Sus síntomas son parecidos a los de la gonorrea, y de hecho en ocasiones ambas infecciones coexisten, es decir, aparecen juntas, se padecen a la vez.
Se contagia por contacto con mucosas de la vagina, de la boca, de los ojos, de la uretra o del recto.
En el hombre los síntomas son más evidentes, en forma de secreción por el pene, y a veces dolor al orinar.
En mujeres provoca secreción vaginal y dolor en el bajo vientre.
La gran complicación en ambos casos, es la esterilidad, por obstrucción de los conductos debidos a la inflamación.
Al ser una bacteria, tiene tratamiento antibiótico eficaz.
La vaginitis se refiere, de forma genérica, a la inflamación de la mucosa de la vagina. No siempre es causada por una infección, aunque frecuentemente es causada por microbios que habitualmente forman parte de la flora vaginal, pero al sobrecrecer, se encuentran en una proporción mayor a la habitual y comienzan a crear problemas. Los microbios más frecuentemente envueltos son el hongo Candida, el protozoo Trichomona y la bacteria Gardnerella.
Provocan picor, secreción vaginal, y dolor en la penetración (dispareunia).
VIH significa virus de Inmunodeficiencia Humana. Es el virus que causa el SIDA (síndrome de inmunodeficiencia humana). A consecuencia de la invasión de este virus en el organismo, se va deteriorando la inmunidad, el sistema defensivo natural del organismo, de forma que se ve expuesto a infecciones y tumores resistentes a los tratamientos habituales.
La transmisión de este virus es por sangre, semen y flujo vaginal. Por tanto: no exclusivamente por vía sexual, pero TAMBIÉN por vía sexual: por compartir jeringuillas contaminadas, de la madre infectada al hijo durante el embarazo, parto y lactancia; en el ámbito sanitario por transfusiones (ya no ocurre, una vez conocido el virus se analiza cuidadosamente en cada donación, desde hace muchísimos años), por instrumental contaminado.
Actualmente los tratamientos disponibles no son curativos, pero mantienen el virus bajo control; continuamente se van desarrollando nuevas pautas de tratamiento debido a la aparición de resistencias que reducen su eficacia.
Es fundamental para prevenir, el uso de preservativo en todas las relaciones sexuales, sobre todo en caso de múltiples parejas desconocidas, en caso de parejas de alto riesgo, o parejas que han tenido contacto sexual con personas de riesgo.
HPV significa Virus del Papiloma Humano. Este virus tiene muchas distintas cepas, diríamos, diferentes presentaciones; unas más benignas y otras más malignas, de forma que mientras algunas no suponen, en la actualidad, causa de enfermedad en el humano, otras dan lesiones verrugosas como el condiloma, y otras están íntimamente relacionadas con el cáncer de cuello de útero.
Su contagio es por transmisión sexual y es altamente contagioso; de hecho, se calcula que el 75% de la población mundial es portador del mismo.
Los condilomas o verrugas genitales pueden aparecer en vagina, cuello del útero o en genitales externos. Para tratarlos, se utiliza láser, fármacos cauterizantes, electrocoagulación… tratamiento que siempre es más difícil si están muy extendidos.
Cuando el virus altera la célula del cuello del útero la transforma poco a poco hasta convertirla en tumoral, y de esa forma se relaciona el virus a la aparición del cáncer de cérvix.
El tratamiento de este cáncer es quirúrgico, y muy eficaz, en los primeros estadios de la enfermedad, por eso es fundamental el seguimiento de las indicaciones de tu médico en cuanto a la participación en el Programa de Cribado del Cáncer de Cérvix mediante citologías periódicas.
Hace unos años se ha comercializado una vacuna contra este virus, que después del tiempo que ha pasado, sigue en el centro de la polémica en cuanto a su eficacia y su seguridad, por lo que a fecha de hoy, no me pronuncio respecto a recomendar o no su utilización ni dentro ni fuera del Calendario Vacunal que está en vigor en nuestra Comunidad Autónoma.
Hoy vamos a comentar sobre la Chlamydia y la Vaginitis; y seguidamente de lo que yo suelo llamar “los virus malos”: VIH y HPV
La Chlamydia es una bacteria, que afecta a uretra en el hombre, y al cuello del útero en la mujer. Sus síntomas son parecidos a los de la gonorrea, y de hecho en ocasiones ambas infecciones coexisten, es decir, aparecen juntas, se padecen a la vez.
Se contagia por contacto con mucosas de la vagina, de la boca, de los ojos, de la uretra o del recto.
En el hombre los síntomas son más evidentes, en forma de secreción por el pene, y a veces dolor al orinar.
En mujeres provoca secreción vaginal y dolor en el bajo vientre.
La gran complicación en ambos casos, es la esterilidad, por obstrucción de los conductos debidos a la inflamación.
Al ser una bacteria, tiene tratamiento antibiótico eficaz.
La vaginitis se refiere, de forma genérica, a la inflamación de la mucosa de la vagina. No siempre es causada por una infección, aunque frecuentemente es causada por microbios que habitualmente forman parte de la flora vaginal, pero al sobrecrecer, se encuentran en una proporción mayor a la habitual y comienzan a crear problemas. Los microbios más frecuentemente envueltos son el hongo Candida, el protozoo Trichomona y la bacteria Gardnerella.
Provocan picor, secreción vaginal, y dolor en la penetración (dispareunia).
VIH significa virus de Inmunodeficiencia Humana. Es el virus que causa el SIDA (síndrome de inmunodeficiencia humana). A consecuencia de la invasión de este virus en el organismo, se va deteriorando la inmunidad, el sistema defensivo natural del organismo, de forma que se ve expuesto a infecciones y tumores resistentes a los tratamientos habituales.
La transmisión de este virus es por sangre, semen y flujo vaginal. Por tanto: no exclusivamente por vía sexual, pero TAMBIÉN por vía sexual: por compartir jeringuillas contaminadas, de la madre infectada al hijo durante el embarazo, parto y lactancia; en el ámbito sanitario por transfusiones (ya no ocurre, una vez conocido el virus se analiza cuidadosamente en cada donación, desde hace muchísimos años), por instrumental contaminado.
Actualmente los tratamientos disponibles no son curativos, pero mantienen el virus bajo control; continuamente se van desarrollando nuevas pautas de tratamiento debido a la aparición de resistencias que reducen su eficacia.
Es fundamental para prevenir, el uso de preservativo en todas las relaciones sexuales, sobre todo en caso de múltiples parejas desconocidas, en caso de parejas de alto riesgo, o parejas que han tenido contacto sexual con personas de riesgo.
HPV significa Virus del Papiloma Humano. Este virus tiene muchas distintas cepas, diríamos, diferentes presentaciones; unas más benignas y otras más malignas, de forma que mientras algunas no suponen, en la actualidad, causa de enfermedad en el humano, otras dan lesiones verrugosas como el condiloma, y otras están íntimamente relacionadas con el cáncer de cuello de útero.
Su contagio es por transmisión sexual y es altamente contagioso; de hecho, se calcula que el 75% de la población mundial es portador del mismo.
Los condilomas o verrugas genitales pueden aparecer en vagina, cuello del útero o en genitales externos. Para tratarlos, se utiliza láser, fármacos cauterizantes, electrocoagulación… tratamiento que siempre es más difícil si están muy extendidos.
Cuando el virus altera la célula del cuello del útero la transforma poco a poco hasta convertirla en tumoral, y de esa forma se relaciona el virus a la aparición del cáncer de cérvix.
El tratamiento de este cáncer es quirúrgico, y muy eficaz, en los primeros estadios de la enfermedad, por eso es fundamental el seguimiento de las indicaciones de tu médico en cuanto a la participación en el Programa de Cribado del Cáncer de Cérvix mediante citologías periódicas.
Hace unos años se ha comercializado una vacuna contra este virus, que después del tiempo que ha pasado, sigue en el centro de la polémica en cuanto a su eficacia y su seguridad, por lo que a fecha de hoy, no me pronuncio respecto a recomendar o no su utilización ni dentro ni fuera del Calendario Vacunal que está en vigor en nuestra Comunidad Autónoma.
miércoles, 9 de julio de 2014
Enfermedades de transmisión sexual (II)
Buenos días!
Quedamos en que hoy continuábamos esta serie hablando de la sífilis.
La sífilis en una enfermedad causada por una bacteria, casi siempre transmitida por vía sexual, aunque también puede pasar de la madre al feto durante el embarazo a través de la placenta.
Es una enfermedad “traidora”, en el sentido de que cursa por etapas, cada una de ellas muy característica en síntomas, pero con etapas asintomáticas entre ellas que pueden dar lugar a una falsa sensación de curación y descuidar el tratamiento.
En la primera etapa aparece una úlcera rojiza, en la zona de contacto: genitales, ano o boca. Se llama chancro sifilítico. Dura de una semana a un mes aproximadamente.
La segunda etapa ocurre unos meses después de la infección: con erupción por el cuerpo, ganglios linfáticos, fiebre con malestar general y dolor de garganta. Algunos síntomas desaparecen, pero otros, como la erupción, puede persistir o reaparecer.
La tercera etapa ocurre años después del contagio: con lesiones en la piel y órganos internos, artritis (inflamación de las articulaciones), alteraciones neurológicas (de la sensibilidad) en extremidades, y dolor y limitaciones por daño cardíaco, de cerebro y médula espinal, que da lugar a una forma de andar característica.
Y así llegan las posibles complicaciones: daño cardiovascular, que puede llevar a la muerte, parálisis, trastornos psíquicos, demencia; malformaciones y muerte en el recién nacido.
Tu médico diagnosticará mediante la exploración y el análisis en laboratorio de las muestras de las lesiones y de sangre.
Tiene tratamiento, la penicilina (hay alternativas eficaces en caso de alergia o intolerancia), que suele ser curativa, pero es fundamental y adecuado seguimiento de la eficacia del tratamiento.
Para no extendernos mucho, algunas pinceladas sobre herpes simple.
Esta lesión es causada por un virus. No siempre es de contacto sexual, también puede ser por las manos, pero puede ser por vía sexual, sobre todo si aparece en zonas de contacto: genitales, orales, anales.
Produce dolor e inflamación, picores en la zona, a veces fiebre, a veces dolor al orinar.
Puede aparecer una y otra vez, y hay riesgo de aborto, parto prematuro, malformaciones y muerte de hijos de mujeres infectadas.
Al ser un virus, no existe tratamiento curativo, sino que va orientado a paliar los síntomas. Requiere de un seguimiento prolongado mediante el programa de cribado de cáncer de cérvix, ya que aumenta el riesgo de sufrir esta enfermedad.
Quedamos en que hoy continuábamos esta serie hablando de la sífilis.
La sífilis en una enfermedad causada por una bacteria, casi siempre transmitida por vía sexual, aunque también puede pasar de la madre al feto durante el embarazo a través de la placenta.
Es una enfermedad “traidora”, en el sentido de que cursa por etapas, cada una de ellas muy característica en síntomas, pero con etapas asintomáticas entre ellas que pueden dar lugar a una falsa sensación de curación y descuidar el tratamiento.
En la primera etapa aparece una úlcera rojiza, en la zona de contacto: genitales, ano o boca. Se llama chancro sifilítico. Dura de una semana a un mes aproximadamente.
La segunda etapa ocurre unos meses después de la infección: con erupción por el cuerpo, ganglios linfáticos, fiebre con malestar general y dolor de garganta. Algunos síntomas desaparecen, pero otros, como la erupción, puede persistir o reaparecer.
La tercera etapa ocurre años después del contagio: con lesiones en la piel y órganos internos, artritis (inflamación de las articulaciones), alteraciones neurológicas (de la sensibilidad) en extremidades, y dolor y limitaciones por daño cardíaco, de cerebro y médula espinal, que da lugar a una forma de andar característica.
Y así llegan las posibles complicaciones: daño cardiovascular, que puede llevar a la muerte, parálisis, trastornos psíquicos, demencia; malformaciones y muerte en el recién nacido.
Tu médico diagnosticará mediante la exploración y el análisis en laboratorio de las muestras de las lesiones y de sangre.
Tiene tratamiento, la penicilina (hay alternativas eficaces en caso de alergia o intolerancia), que suele ser curativa, pero es fundamental y adecuado seguimiento de la eficacia del tratamiento.
Para no extendernos mucho, algunas pinceladas sobre herpes simple.
Esta lesión es causada por un virus. No siempre es de contacto sexual, también puede ser por las manos, pero puede ser por vía sexual, sobre todo si aparece en zonas de contacto: genitales, orales, anales.
Produce dolor e inflamación, picores en la zona, a veces fiebre, a veces dolor al orinar.
Puede aparecer una y otra vez, y hay riesgo de aborto, parto prematuro, malformaciones y muerte de hijos de mujeres infectadas.
Al ser un virus, no existe tratamiento curativo, sino que va orientado a paliar los síntomas. Requiere de un seguimiento prolongado mediante el programa de cribado de cáncer de cérvix, ya que aumenta el riesgo de sufrir esta enfermedad.
sábado, 7 de junio de 2014
Conducir bajo los efectos del alcohol y las drogas
Acabo de llegar de trabajar, y mientras ceno veo en televisión un programa en el que se hacían controles de alcoholemia a los conductores.
Viendo ese programa, sólo puedo pensar que pocas cosas pasan, si hay personas que conducen en semejantes estados. Sin anestesia, lo digo: borrachos como cubas, drogados con hachís, marihuana, cocaína… y aún convencidos de que están en perfecto estado para seguir conduciendo.
Un hombre que, muerto de risa, se arrodilla en el suelo mientras espera los resultados de su test. Un chica que se levanta la camiseta y enseña los pechos a la cámara. Otro al que apenas se entiende cuando dice que se ha fumando cinco o diez porros.
Espero que hoy estén lo bastante frescos como para verse en televisión, a ver si hoy les parece tan divertido.
Vemos otros pocos controles de velocidad, y los conductores no parecen conscientes de la velocidad a la que conducían. A pesar de las explicaciones que reciben por parte de los agentes, sobre los motivos de la peligrosidad de su velocidad en esos tramos, siguen su camino quejándose de la existencia de leyes, normas, límites.
Entre uno y otro, imágenes de personas que han sufrido accidentes de tráfico.
Accidentes hay todo el año, pero hay épocas más peligrosas que otras, por el número de desplazamientos, porque se pasa más tiempo en la calle, de fiesta, bebiendo… y se multiplican los accidentes.
Entramos, con el verano, en una de esas épocas. Por eso, más aún, desde aquí quiero recordaros la importancia de que vosotros, y vuestros vehículos, permanezcan en perfectas condiciones en todo momento; de respetar las señales de tráfico y las normas.
Conductor o pasajero, o alguien de tu familia o tu entorno lo será o lo es en estos días. Te proteges a ti mismo, a los tuyos, y a los demás.
Viendo ese programa, sólo puedo pensar que pocas cosas pasan, si hay personas que conducen en semejantes estados. Sin anestesia, lo digo: borrachos como cubas, drogados con hachís, marihuana, cocaína… y aún convencidos de que están en perfecto estado para seguir conduciendo.
Un hombre que, muerto de risa, se arrodilla en el suelo mientras espera los resultados de su test. Un chica que se levanta la camiseta y enseña los pechos a la cámara. Otro al que apenas se entiende cuando dice que se ha fumando cinco o diez porros.
Espero que hoy estén lo bastante frescos como para verse en televisión, a ver si hoy les parece tan divertido.
Vemos otros pocos controles de velocidad, y los conductores no parecen conscientes de la velocidad a la que conducían. A pesar de las explicaciones que reciben por parte de los agentes, sobre los motivos de la peligrosidad de su velocidad en esos tramos, siguen su camino quejándose de la existencia de leyes, normas, límites.
Entre uno y otro, imágenes de personas que han sufrido accidentes de tráfico.
Accidentes hay todo el año, pero hay épocas más peligrosas que otras, por el número de desplazamientos, porque se pasa más tiempo en la calle, de fiesta, bebiendo… y se multiplican los accidentes.
Entramos, con el verano, en una de esas épocas. Por eso, más aún, desde aquí quiero recordaros la importancia de que vosotros, y vuestros vehículos, permanezcan en perfectas condiciones en todo momento; de respetar las señales de tráfico y las normas.
Conductor o pasajero, o alguien de tu familia o tu entorno lo será o lo es en estos días. Te proteges a ti mismo, a los tuyos, y a los demás.
miércoles, 23 de abril de 2014
Me duele el cuello, ponme un collarín
Parece ser que eso es lo que esperan de mí muchos de los pacientes que acuden a la consulta con dolor de cuello.
Y eso que no me lo dicen. Supongo que, como hace ya algunos años que nos conocemos, saben que decirme lo que tengo que hacer no es una buena decisión.
Pero… a veces salgo a la calle. A hacer un aviso, por una urgencia, o simplemente entrando o saliendo del trabajo. Y los veo por la calle. Y los veo con un collarín blando cervical que no he prescrito yo.
Ay…
Vayamos por partes. El collarín blando no es la panacea. No siempre está indicado, cuando lo es, es como parte de un tratamiento, por eso unas veces lo aconsejamos y otras no. Y cuando lo aconsejamos, como si fuera un fármaco, ha de usarse en unas determinadas condiciones y durante un tiempo limitado.
El collarín blando no tiene otra utilidad que ayudar a reducir el dolor. No tiene capacidad de inmovilizar realmente: es blando, es gomaespuma. El collarín rígido es otra cosa, tiene otros usos, y como es más incómodo, no os veo haciendo abuso de él.
Pero tiene inconvenientes a largo plazo, y es que la musculatura del cuello se atrofia, pierde grosor, fuerza y resistencia cuando el collarín se tiene puesto durante demasiados días.
En el extremo contrario, cuando te pones el collarín se supone que tu cuello necesita reposo, así que si pretendes mantener tu actividad normal con el collarín puesto puedes caer en dos errores:
1.- ponértelo tan amplio, para que te permita hacer las cosas, que el collarín sólo te da calor. Ah, y también consigues que todos tus vecinos te pregunten qué te ha pasado mientras haces la compra.
2.- lo tienes bien puesto, por lo que para hacer tus cosas has de luchar continuamente contra el collarín, que no te permite flexionar el cuello o girar la cabeza como querrías. Con lo que es fácil que el dolor vaya a más.
Por no hablar de los peligros de andar por ahí con el collarín bien puesto: no ves donde pisas, con lo que fácilmente tropezarás o resbalarás, y entonces tendrás dolor de cuello y algún otro golpe, si es que tienes la suerte de no romperte la nariz o los dientes.
Seamos sensatos: si necesitas un collarín cervical, es para reposar la musculatura del área cervical. Haz el favor de cumplir el reposo si quieres ver algún beneficio. Si te encuentras en condiciones de hacer tus actividades normales, no necesitas el collarín. Quítatelo antes de que tengas un accidente.
Y confía en tu médico, si no te ha mandado poner un collarín es porque no lo necesitas. Agradece amablemente pero rechaza el collarín que tu madre, tu amigo o tu vecino te ofrece. Algo más que ellos sabrá tu médico de si tú, hoy, necesitas ponértelo.
Y eso que no me lo dicen. Supongo que, como hace ya algunos años que nos conocemos, saben que decirme lo que tengo que hacer no es una buena decisión.
Pero… a veces salgo a la calle. A hacer un aviso, por una urgencia, o simplemente entrando o saliendo del trabajo. Y los veo por la calle. Y los veo con un collarín blando cervical que no he prescrito yo.
Ay…
Vayamos por partes. El collarín blando no es la panacea. No siempre está indicado, cuando lo es, es como parte de un tratamiento, por eso unas veces lo aconsejamos y otras no. Y cuando lo aconsejamos, como si fuera un fármaco, ha de usarse en unas determinadas condiciones y durante un tiempo limitado.
El collarín blando no tiene otra utilidad que ayudar a reducir el dolor. No tiene capacidad de inmovilizar realmente: es blando, es gomaespuma. El collarín rígido es otra cosa, tiene otros usos, y como es más incómodo, no os veo haciendo abuso de él.
Pero tiene inconvenientes a largo plazo, y es que la musculatura del cuello se atrofia, pierde grosor, fuerza y resistencia cuando el collarín se tiene puesto durante demasiados días.
En el extremo contrario, cuando te pones el collarín se supone que tu cuello necesita reposo, así que si pretendes mantener tu actividad normal con el collarín puesto puedes caer en dos errores:
1.- ponértelo tan amplio, para que te permita hacer las cosas, que el collarín sólo te da calor. Ah, y también consigues que todos tus vecinos te pregunten qué te ha pasado mientras haces la compra.
2.- lo tienes bien puesto, por lo que para hacer tus cosas has de luchar continuamente contra el collarín, que no te permite flexionar el cuello o girar la cabeza como querrías. Con lo que es fácil que el dolor vaya a más.
Por no hablar de los peligros de andar por ahí con el collarín bien puesto: no ves donde pisas, con lo que fácilmente tropezarás o resbalarás, y entonces tendrás dolor de cuello y algún otro golpe, si es que tienes la suerte de no romperte la nariz o los dientes.
Seamos sensatos: si necesitas un collarín cervical, es para reposar la musculatura del área cervical. Haz el favor de cumplir el reposo si quieres ver algún beneficio. Si te encuentras en condiciones de hacer tus actividades normales, no necesitas el collarín. Quítatelo antes de que tengas un accidente.
Y confía en tu médico, si no te ha mandado poner un collarín es porque no lo necesitas. Agradece amablemente pero rechaza el collarín que tu madre, tu amigo o tu vecino te ofrece. Algo más que ellos sabrá tu médico de si tú, hoy, necesitas ponértelo.
miércoles, 16 de abril de 2014
Evitar las caídas a las personas mayores
Cierto es que todos debemos evitar caernos, mayores, medianos y chicos. Si nos caemos, nos podemos hacer daño.
Pero al hilo de lo que recientemente hablábamos sobre la osteoporosis, las consecuencias de una caída en una persona mayor tienen probabilidad de ser más graves. Porque sus huesitos, más frágiles, tienen más facilidad para romperse.
No podemos evitar la edad de la persona, ni la fragilidad que ya tiene. Ni dónde vive. Pero sí hay algunas cosas que se pueden hacer para reducir al mínimo el riesgo de caerse.
Una fundamental, de la que algunas personas parecen no acordarse, es VER BIEN. Porque si ves mal, es más fácil tropezar, o resbalar. Como el resto del cuerpo, el cristalino, que es la lente natural del ojo, también envejece: se pone opaca, eso es la CATARATA. Y como está opaca en vez de transparente, no nos deja ver bien. Si no ves bien, acude a tu médico, para que si tienes cataratas, ponga en marcha todo el mecanismo que lleve a que te operen y recuperes una visión nítida.
Yendo al otro extremo del cuerpo, los pies, hemos de fijarnos en los zapatos. Los zapatos han de quedar bien, ni grandes ni chicos; y acompañar al pie en su movimiento, nada de ir chancleteando. Amarrado con hebillas, cordones o velcros, queda al gusto de la persona, y, ATENTOS, a la capacidad de inclinarse para amarrarlos. Si no puedes inclinarte hacia los pies, o levantar los pies, o por artrosis u otros motivos no tienes habilidad o fuerza en las manos y los dedos, mejor es usar un zapato sin amarres y ponérselo con un CALZADOR. Hay en en mercado calzadores con el mango muy largo para que no tengas que agacharte mucho.

Fundamental es que los zapatos tengan la suela de goma, para que no resbalen, y en el caso de las señoras, que no tengan demasiado tacón para que sea más fácil conservar el equilibrio.
Hablando de equilibrio, hay pocas cosas mejores que el ejercicio físico para mantener un buen equilibrio y coordinación de movimientos, para estar ágiles.

Pero no se queda atrás una alimentación adecuada, y evitar el consumo de alcohol y fármacos que nos reduzcan los reflejos o nos hagan estar somnolientos, como los sedantes nocturnos, los relajantes musculares…
Con todo y con eso, podemos hacer adaptaciones del domicilio para hacerlo más seguro:



El baño y la cocina se conocen como las habitaciones más peligrosas de la casa. No deben faltan alfombrillas o antideslizantes en el plato de ducha, que siempre será mejor que una bañera porque de ellos es más fácil entrar y salir.

Una alfombra resbaladiza no se queda atrás. Han de estar sujetas con las patas de los muebles, o con adherentes que se fijan al suelo y evita que se deslicen al pisarlas.
El suelo ha de estar bien seco todo el tiempo posible. Claro que hay que limpiar, pero no hay que inundar la casa para pasar la fregona. Hay dispositivos para escurrirla mejor con poco esfuerzo, y si friegas con agua caliente, se seca antes.
También hay en el mercado antideslizantes para los escalones. Es inevitable si vives en una casa de dos o más plantas, pero hay que buscarse truquillos para la vida diaria, de forma que se suban y bajen las escaleras el menor número de veces posible. Quien evita la ocasión, evita el peligro.
Aunque suponga meterse en obras, si se puede, siempre aconsejaré cambiar la bañera por un plato de ducha, con mampara mejor que con cortina, y aprovechar para fijar asideros en la pared. Y cuidar que el suelo esté bien nivelado, sin losetas rotas, sueltas, salientes, ni irregularidades en la unión entre diferentes tipos de suelo. Siempre que fuera posible, eliminar los escalones en el paso de una habitación a otra, y cuidar de que toda la casa tenga una iluminación suficiente.
Y si las necesitamos…dejémonos de coqueterías temerarias, y no renunciemos a apoyarnos en un bastón, en una muleta o en un andador. Siempre es mejor andar con ellos que no andar.


Y por supuesto, aunque parezca que no hay que decirlo, ser prudentes. Aceptar que hay algunas cosas que uno no puede hacer con seguridad, como montarse en columpios, ir en bicicleta, cargar pesos, bajar las escaleras corriendo, ponerse tacones… según las posibilidades reales de cada uno.
Y, para más prudente, estar acompañado el máximo tiempo posible, de forma que, si finalmente ocurre la caída a pesar de todas las precauciones, porque es que los accidentes ocurren, al menos tengamos ayuda cercana.
Y como hoy es Miércoles Santo, a estas alturas algunas de las calles de cuidades y pueblos están cubiertas de cera de los cirios de los penitentes. LA CERA RESBALA. Todos, mayores, jóvenes, niños, estamos en riesgo de caída. Doble precaución por tanto en la calle estos días.
Y con esto me despido hasta la semana que viene, el sábado no hay entrada: minivacaciones blogueras de Semana Santa.
Pero al hilo de lo que recientemente hablábamos sobre la osteoporosis, las consecuencias de una caída en una persona mayor tienen probabilidad de ser más graves. Porque sus huesitos, más frágiles, tienen más facilidad para romperse.
No podemos evitar la edad de la persona, ni la fragilidad que ya tiene. Ni dónde vive. Pero sí hay algunas cosas que se pueden hacer para reducir al mínimo el riesgo de caerse.
Una fundamental, de la que algunas personas parecen no acordarse, es VER BIEN. Porque si ves mal, es más fácil tropezar, o resbalar. Como el resto del cuerpo, el cristalino, que es la lente natural del ojo, también envejece: se pone opaca, eso es la CATARATA. Y como está opaca en vez de transparente, no nos deja ver bien. Si no ves bien, acude a tu médico, para que si tienes cataratas, ponga en marcha todo el mecanismo que lleve a que te operen y recuperes una visión nítida.
Yendo al otro extremo del cuerpo, los pies, hemos de fijarnos en los zapatos. Los zapatos han de quedar bien, ni grandes ni chicos; y acompañar al pie en su movimiento, nada de ir chancleteando. Amarrado con hebillas, cordones o velcros, queda al gusto de la persona, y, ATENTOS, a la capacidad de inclinarse para amarrarlos. Si no puedes inclinarte hacia los pies, o levantar los pies, o por artrosis u otros motivos no tienes habilidad o fuerza en las manos y los dedos, mejor es usar un zapato sin amarres y ponérselo con un CALZADOR. Hay en en mercado calzadores con el mango muy largo para que no tengas que agacharte mucho.
Fundamental es que los zapatos tengan la suela de goma, para que no resbalen, y en el caso de las señoras, que no tengan demasiado tacón para que sea más fácil conservar el equilibrio.
Hablando de equilibrio, hay pocas cosas mejores que el ejercicio físico para mantener un buen equilibrio y coordinación de movimientos, para estar ágiles.
Pero no se queda atrás una alimentación adecuada, y evitar el consumo de alcohol y fármacos que nos reduzcan los reflejos o nos hagan estar somnolientos, como los sedantes nocturnos, los relajantes musculares…
Con todo y con eso, podemos hacer adaptaciones del domicilio para hacerlo más seguro:
El baño y la cocina se conocen como las habitaciones más peligrosas de la casa. No deben faltan alfombrillas o antideslizantes en el plato de ducha, que siempre será mejor que una bañera porque de ellos es más fácil entrar y salir.
Una alfombra resbaladiza no se queda atrás. Han de estar sujetas con las patas de los muebles, o con adherentes que se fijan al suelo y evita que se deslicen al pisarlas.
El suelo ha de estar bien seco todo el tiempo posible. Claro que hay que limpiar, pero no hay que inundar la casa para pasar la fregona. Hay dispositivos para escurrirla mejor con poco esfuerzo, y si friegas con agua caliente, se seca antes.
También hay en el mercado antideslizantes para los escalones. Es inevitable si vives en una casa de dos o más plantas, pero hay que buscarse truquillos para la vida diaria, de forma que se suban y bajen las escaleras el menor número de veces posible. Quien evita la ocasión, evita el peligro.
Aunque suponga meterse en obras, si se puede, siempre aconsejaré cambiar la bañera por un plato de ducha, con mampara mejor que con cortina, y aprovechar para fijar asideros en la pared. Y cuidar que el suelo esté bien nivelado, sin losetas rotas, sueltas, salientes, ni irregularidades en la unión entre diferentes tipos de suelo. Siempre que fuera posible, eliminar los escalones en el paso de una habitación a otra, y cuidar de que toda la casa tenga una iluminación suficiente.
Y si las necesitamos…dejémonos de coqueterías temerarias, y no renunciemos a apoyarnos en un bastón, en una muleta o en un andador. Siempre es mejor andar con ellos que no andar.
Y por supuesto, aunque parezca que no hay que decirlo, ser prudentes. Aceptar que hay algunas cosas que uno no puede hacer con seguridad, como montarse en columpios, ir en bicicleta, cargar pesos, bajar las escaleras corriendo, ponerse tacones… según las posibilidades reales de cada uno.
Y, para más prudente, estar acompañado el máximo tiempo posible, de forma que, si finalmente ocurre la caída a pesar de todas las precauciones, porque es que los accidentes ocurren, al menos tengamos ayuda cercana.
Y como hoy es Miércoles Santo, a estas alturas algunas de las calles de cuidades y pueblos están cubiertas de cera de los cirios de los penitentes. LA CERA RESBALA. Todos, mayores, jóvenes, niños, estamos en riesgo de caída. Doble precaución por tanto en la calle estos días.
Y con esto me despido hasta la semana que viene, el sábado no hay entrada: minivacaciones blogueras de Semana Santa.
sábado, 22 de marzo de 2014
Jueves 20 de marzo, día de la prevención de las agresiones a sanitarios
Yo siempre voy tarde a eso de los días mundiales de algo. Al principio de mis días de bloguera, porque estaba más perdida que los niños de las novelas, lo confieso.
Pero conforme fui adquiriendo experiencia, me di cuenta, como bien nos recuerda Miguel Ángel Máñez en su blog, que el día mundial todo el mundo habla de lo mismo, se le da visibilidad, y luego…¿hasta el año que viene?
Pues yo voy con un poquillo de retraso, y prolongo unos días más la visibilidad del tema que ocupa.
En este caso, el jueves pasado, hace un par de días, ha sido el día de concienciación contra las agresiones al personal sanitario.
Justo el año pasado por esta época andaba yo bastante afectada por este tema, así que mi granito de arena va a ser recordaros cómo me sentí entonces.
El tiempo, que todo lo cura, también ha suavizado todos los sentimientos y emociones negativos. Pero aún no se ha celebrado juicio.
Al final voy a tener que pensar que no es a la población general a la que hay que concienciar, sólo, sino que hay mucho por hacer en los despachos de los juzgados.
Pero conforme fui adquiriendo experiencia, me di cuenta, como bien nos recuerda Miguel Ángel Máñez en su blog, que el día mundial todo el mundo habla de lo mismo, se le da visibilidad, y luego…¿hasta el año que viene?
Pues yo voy con un poquillo de retraso, y prolongo unos días más la visibilidad del tema que ocupa.
En este caso, el jueves pasado, hace un par de días, ha sido el día de concienciación contra las agresiones al personal sanitario.
Justo el año pasado por esta época andaba yo bastante afectada por este tema, así que mi granito de arena va a ser recordaros cómo me sentí entonces.
El tiempo, que todo lo cura, también ha suavizado todos los sentimientos y emociones negativos. Pero aún no se ha celebrado juicio.
Al final voy a tener que pensar que no es a la población general a la que hay que concienciar, sólo, sino que hay mucho por hacer en los despachos de los juzgados.
sábado, 15 de marzo de 2014
lesiones musculo-esqueléticas: ¿me pongo frío o me pongo calor?
Pues depende de la lesión, depende de la causa, depende del momento. Hay veces que lo adecuado es el frío, otras veces, lo recomedable es el calor.
De una forma o de otra, como con todos los tratamientos hay que ser prudentes: el exceso de calor o de frío pueden dañar la piel. El frío cerca del ojo puede enturbiar la visión de forma temporal. El exceso de calor en el abdomen de una mujer embarazada puede calentar excesivamente el líquido amniótico, lo que no es bueno para el feto. El exceso de calor en articulaciones protésicas altera los metales de la prótesis, por lo que tampoco es adecuado.
Como consejo general, se usan, tanto el frío como el calor, en periodos cortos (10 minutos aproximadamente) varias veces al día; no de forma directa en la piel, sino por encima de la ropa.
El frío tiene una utilidad relativa, ya que lo mejor que se obtiene de él es la analgesia, y muy precozmente después de la contusión o el esguince.
Aparte de esos casos, en el resto de dolores osteomusculares, el calor suele ser más beneficioso.
Pero no todo es frío o calor. A veces hay que reposar un poco. Un poco solo, y dependiendo de la intensidad del dolor. La recomendación general es no excederse con el reposo, ni en intensidad ni en duración, lo que llevaría a empeoramiento de la funcionalidad. En esa misma línea se aconseja inmovilizar sólo si es imprescindible, si hay inestabilidad en las articulaciones.
Si la intensidad lo precisa, puede ser adecuado acudir a un fisioterapeuta. Tienen un armamento para luchar contra el dolor y la pérdida de función, no sólo los masajes, sino fuentes de calor, dispositivos, sus técnicas y conocimientos, y diferentes herramientas para que te recuperes antes y mejor.
En fin, no hay que acudir al médico a cada golpecito que uno se dé. Pero a veces es necesario. Mientras tanto, espero que estos consejos os hayan resultado útiles.
De una forma o de otra, como con todos los tratamientos hay que ser prudentes: el exceso de calor o de frío pueden dañar la piel. El frío cerca del ojo puede enturbiar la visión de forma temporal. El exceso de calor en el abdomen de una mujer embarazada puede calentar excesivamente el líquido amniótico, lo que no es bueno para el feto. El exceso de calor en articulaciones protésicas altera los metales de la prótesis, por lo que tampoco es adecuado.
Como consejo general, se usan, tanto el frío como el calor, en periodos cortos (10 minutos aproximadamente) varias veces al día; no de forma directa en la piel, sino por encima de la ropa.
El frío tiene una utilidad relativa, ya que lo mejor que se obtiene de él es la analgesia, y muy precozmente después de la contusión o el esguince.
Aparte de esos casos, en el resto de dolores osteomusculares, el calor suele ser más beneficioso.
Pero no todo es frío o calor. A veces hay que reposar un poco. Un poco solo, y dependiendo de la intensidad del dolor. La recomendación general es no excederse con el reposo, ni en intensidad ni en duración, lo que llevaría a empeoramiento de la funcionalidad. En esa misma línea se aconseja inmovilizar sólo si es imprescindible, si hay inestabilidad en las articulaciones.
Si la intensidad lo precisa, puede ser adecuado acudir a un fisioterapeuta. Tienen un armamento para luchar contra el dolor y la pérdida de función, no sólo los masajes, sino fuentes de calor, dispositivos, sus técnicas y conocimientos, y diferentes herramientas para que te recuperes antes y mejor.
En fin, no hay que acudir al médico a cada golpecito que uno se dé. Pero a veces es necesario. Mientras tanto, espero que estos consejos os hayan resultado útiles.
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