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miércoles, 19 de marzo de 2014

La osteoporosis

Lo prometido es deuda, de nuevo. Me encanta empezar así una entrada, cuando antes he prometido que iba a hablar sobre un tema.
Y el tema de hoy es la osteoporosis; hablábamos de ello hace unos días en la entrada sobre la menopausia. Decíamos que la menopausia es una enfermedad. Pero, avanzada la menopausia aparece con mucha frecuencia su compañera, que sí lo es.
La osteoporosis.
La osteoporosis es la pérdida de la densidad ósea. El hueso tiene la misma forma, el mismo tamaño (en principio), pero está compuesto por menos tejido, que en este caso tiene forma de malla, de red tridimensional, digamos, con una determinada arquitectura para tener mayor fortaleza donde más la necesita, de forma que hay menos malla, o la malla es más fina. Por decirlo de alguna manera.
Entonces ocurre que el hueso es más frágil. Es más fácil que se rompa. Tanto, que a veces se rompe seguido de un traumatismo, de mayor o menos intensidad, y otras veces se rompe sin golpearse o caerse, y es el hueso roto el que nos hace caer.
Pero esto no pasa de la noche a la mañana. Ni afecta por igual a hombres y mujeres, por eso viene a colación del tema de la menopausia. En hombres, la masa ósea es bastante estable con el paso de los años, y es raro que sufran osteoporosis a menos que hayan tomado a lo largo de su vida muchos corticoides, o inmunodepresores, o tengan enfermedades del hueso o del metabolismo del calcio (y por tanto no lo absorban, o no lo utilicen bien para fabricar hueso).
En el caso de las mujeres, la masa ósea desciende lentamente desde el inicio de la menopausia. Al principio, que no es tan intensa, pasa por un periodo que se llama “osteopenia”, quiere decir que la masa ósea es menor; “osteoporosis” es cuando la disminución de la masa ósea es más marcada, o aparecen las fracturas típicas relacionadas:
fractura de radio (fractura de Colles se llama también, fractura en la muñeca)
fractura de cuello de fémur, en cualquiera de sus variantes (no os volváis locos, las diferencias importan más a los traumatólogos que a vosotros, no es necesario conocer tanto), también llamada fractura de cadera
fractura vertebral. Se rompen en este caso las vértebras, esos pequeños huesitos que forman la columna. Se rompen de una forma especial, distinta, aplastándose; no dividiéndose en pedazos. Pero oye, duelen igual o más que el resto de las fracturas. Estas fracturas son las responsables de que disminuyamos de estatura con la edad.

Y señoras y señores, esto no se arregla con una pastillita. El hueso roto ya está roto aunque hagamos que pegue, y la masa ósea perdida está perdida. Últimamente algunos medicamentos prometen recuperarla, pero eso yo lo tengo que ver. Porque verdad que algunos parecen que aumentan la masa ósea, pero de mala calidad, es decir, sin mejorar la resistencia del hueso a la fractura (pues entonces para qué, ¿no?), y con un alto precio si hablamos de efectos secundarios.
Como en casi todo, hay mucho que podemos hacer antes que eso ocurra. Y no hay que empezar cuando llegue la menopausia. y los hombres también lo pueden hacer.
La masa ósea se va formando al principio de la vida. Concretamente hasta los 35 años: como veis, mucho más allá de la edad de crecimiento. Es el plazo que tenemos para alcanzar la mejor masa ósea posible, por eso el consumo de lácteos y otros alimentos ricos en calcio es importante más allá de cuando dejamos de crecer. LA importancia es que, ese nivel de masa ósea alcanzado a los 35 años es el que se mantiene hasta la menopausia, y a partir de entonces comienza a descender: mientras más alto sea, más tarda en bajar hasta niveles con riesgo de fractura, quiere decir que pasamos más años con menos riesgo de llegar a la osteoporosis.
Tomar el sol a diario. Con quince minutos es suficiente para que nuestro cuerpo pueda transformar la vitamina D inactiva que tomamos con los alimentos en la vitamina D activa que el hueso necesita para aprovechar el calcio. No es necesario arriesgarse a quemaduras, y en todo caso, no olvidarnos del protector solar: lo que interesa es la exposición a luz solar, luz natural, no que el sol dé directamente en el cuerpo. Puede ser estando vestidos, por supuesto.
Hacer ejercicio físico. El ejercicio no desgasta el hueso, al contrario, el estímulo de los tendones ejercitando sobre sus puntos de inserción en el hueso son un estímulo a su metabolismo de mantenimiento.
¿Es necesario tomar suplementos de calcio y vitamina D? Pues no siempre, no si la dieta es suficientemente rica, cosa que a veces no ocurre porque los lácteos tienden a estreñir y a digerirse mal con la edad, y se rechazan. Tomar suficiente fibra conjura el estreñimiento, y aparte de los lácteos sin lactosa (que es lo que los hace indigestos), hay más alimentos ricos en calcio: los frutos secos, las coles, las coliflores, las sardinas.
Finalmente, consulta a tu médico. Él o ella serán las personas más indicadas para aconsejarte lo que te beneficia en tu caso concreto.

3 comentarios:

  1. Me dejé atrás todo lo que podemos hacer para prevenir las caídas, pero de eso trataremos en otro post más adelante. Así no queda esta entrada demasiado larga, ¿vale?

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  2. pregunto:¡la osteoporosis,no se puede recuperar?

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  3. algunos medicamentos prometen que sí, pero en mi opinión necesitan más estudios, más prolongados y en más poblaciones. Lo que hay hasta ahora, no recupera la masa ósea perdida. Finalmente lo que interesa es reducir las fracturas óseas, que es su consecuencia dañina

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