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sábado, 12 de julio de 2014

Enfermedades de transmisión sexual (y III)

Vaya, parece que la serie de enfermedades de transmisión sexual se va a hacer un poco larga, pero es que son muchas… y me parece interesante que sepáis de ellas.
Hoy vamos a comentar sobre la Chlamydia y la Vaginitis; y seguidamente de lo que yo suelo llamar “los virus malos”: VIH y HPV

La Chlamydia es una bacteria, que afecta a uretra en el hombre, y al cuello del útero en la mujer. Sus síntomas son parecidos a los de la gonorrea, y de hecho en ocasiones ambas infecciones coexisten, es decir, aparecen juntas, se padecen a la vez.
Se contagia por contacto con mucosas de la vagina, de la boca, de los ojos, de la uretra o del recto.
En el hombre los síntomas son más evidentes, en forma de secreción por el pene, y a veces dolor al orinar.
En mujeres provoca secreción vaginal y dolor en el bajo vientre.
La gran complicación en ambos casos, es la esterilidad, por obstrucción de los conductos debidos a la inflamación.
Al ser una bacteria, tiene tratamiento antibiótico eficaz.

La vaginitis se refiere, de forma genérica, a la inflamación de la mucosa de la vagina. No siempre es causada por una infección, aunque frecuentemente es causada por microbios que habitualmente forman parte de la flora vaginal, pero al sobrecrecer, se encuentran en una proporción mayor a la habitual y comienzan a crear problemas. Los microbios más frecuentemente envueltos son el hongo Candida, el protozoo Trichomona y la bacteria Gardnerella.
Provocan picor, secreción vaginal, y dolor en la penetración (dispareunia).
VIH significa virus de Inmunodeficiencia Humana. Es el virus que causa el SIDA (síndrome de inmunodeficiencia humana). A consecuencia de la invasión de este virus en el organismo, se va deteriorando la inmunidad,  el sistema defensivo natural del organismo, de forma que se ve expuesto a infecciones y tumores resistentes a los tratamientos habituales.
La transmisión de este virus es por sangre, semen y flujo vaginal. Por tanto: no exclusivamente por vía sexual, pero TAMBIÉN por vía sexual: por compartir jeringuillas contaminadas, de la madre infectada al hijo durante el embarazo, parto y lactancia; en el ámbito sanitario por transfusiones (ya no ocurre, una vez conocido el virus se analiza cuidadosamente en cada donación, desde hace muchísimos años), por instrumental contaminado.
Actualmente los tratamientos disponibles no son curativos, pero mantienen el virus bajo control; continuamente se van desarrollando nuevas pautas de tratamiento debido a la aparición de resistencias que reducen su eficacia.
Es fundamental para prevenir, el uso de preservativo en todas las relaciones sexuales, sobre todo en caso de múltiples parejas desconocidas, en caso de parejas de alto riesgo, o parejas que han tenido contacto sexual con personas de riesgo.

HPV significa Virus del Papiloma Humano. Este virus tiene muchas distintas cepas, diríamos, diferentes presentaciones; unas más benignas y otras más malignas, de forma que mientras algunas no suponen, en la actualidad, causa de enfermedad en el humano, otras dan lesiones verrugosas como el condiloma, y otras están íntimamente relacionadas con el cáncer de cuello de útero.
Su contagio es por transmisión sexual y es altamente contagioso; de hecho, se calcula que el 75% de la población mundial es portador del mismo.
Los condilomas o verrugas genitales pueden aparecer en vagina, cuello del útero o en genitales externos. Para tratarlos, se utiliza láser, fármacos cauterizantes, electrocoagulación… tratamiento que siempre es más difícil si están muy extendidos.
Cuando el virus altera la célula del cuello del útero la transforma poco a poco hasta convertirla en tumoral, y de esa forma se relaciona el virus a la aparición del cáncer de cérvix.
El tratamiento de este cáncer es quirúrgico, y muy eficaz, en los primeros estadios de la enfermedad, por eso es fundamental el seguimiento de las indicaciones de tu médico en cuanto a la participación en el Programa de Cribado del Cáncer de Cérvix mediante citologías periódicas.
Hace unos años se ha comercializado una vacuna contra este virus, que después del tiempo que ha pasado, sigue en el centro de la polémica en cuanto a su eficacia y su seguridad, por lo que a fecha de hoy, no me pronuncio respecto a recomendar o no su utilización ni dentro ni fuera del Calendario Vacunal que está en vigor en nuestra Comunidad Autónoma.

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