Páginas vistas en total

sábado, 5 de julio de 2014

Las enfermedades de transmisión sexual (I)

Se las conocen, como grupo, también por sus siglas, ETS.
Son un grupo de enfermedades que normalmente se transmiten o contagian durante las relaciones sexuales.
No son sólo la sífilis y la gonorrea, que son dos de las más conocidas, aunque no las más frecuentes.
Pueden afectar repetidamente, porque no generan protección y no hay vacunas contra ellas, salvo para el virus del papiloma humano (esa vacuna quizá merece entrada aparte…)
Pueden ocasionar serias y permanentes consecuencias como ceguera, esterilidad, y procesos muy graves. Las mujeres y los recién nacidos son los más vulnerables.
¡Un momento! ¿Recién nacidos? ¿No acabo de escribir y ustedes de leer que se transmiten por las relaciones sexuales? Sí, pero el recién nacido se puede contagiar de esos microbios durante su nacimiento, al paso por el canal del parto.
Las enfermedades de transmisión sexual se propagan rápidamente. Muchas personas se contagian cada año, y el número aumenta de forma continua.
El 85% de los casos aparecen entre los 15 y los 30 años.
Muchas mujeres quedan estériles cada año debido a estas enfermedades.
Si no hay información suficiente se ignoran los síntomas, y eso contribuye a que se extiendan. Por eso hoy desde aquí quiero propagar la información. Por no hablar de la sensación vergonzante de tener una enfermedad de transmisión sexual, por lo que se tiende a ocultarlo y eso también contribuye a su propagación.
Ocurre también que algunos síntomas no son fáciles de detectar, y con el tiempo se puede extender la infección a otras partes del organismo.
En esta entrada y las siguientes, iremos dando algunas pistas sobre las diferentes enfermedades de transmisión sexual.
Comenzamos hoy con la gonorrea.
También llamada Gonococia, la causa una bacteria que prefiere vivir en las áreas templadas y húmedas del organismo, principalmente en conducto urinario y cuello uterino.
Se transmite por contagio sexual: no por uso de servicios públicos, o toallas.
Los síntomas no siempre aparecen claramente, y pueden tardar entre tres días y tres semanas tras el contagio. En hombres puede dar lugar a una secreción por el pene, purulenta amarillenta, escozor al orinar; en mujeres, aumento del flujo vaginal, escozor al orinar, trastornos menstruales, dolor abdominal y cansancio (aunque pueden ser tan débiles los síntomas que pasen desapercibidos).
Aunque los síntomas desaparezcan, la enfermedad progresa en el organismo. Ante la sospecha, has de consultar, por las consecuencias:
En hombres puede aparecer dolor en el pene o inguinal, esterilidad, o infecciones en articulaciones y otros tejidos; en mujeres, enfermedad pélvica inflamatoria (infección de las trompas de Falopio, ovarios y área pélvica) y esterilidad.
En recién nacidos, ceguera permanente por infección ocular (en la actualidad, preventivamente, se ponen gotas en los ojos de todos los recién nacidos inmediatamente después del nacimiento).
Para el diagnóstico es necesaria la exploración médica y en análisis de las secreciones infectadas. El seguimiento tras tratamiento es importante para comprobar que la enfermedad realmente se haya curado y no esté progresando de forma silente (sin síntomas).
El miércoles, sífilis y más.
¡Un saludo!

2 comentarios: