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miércoles, 11 de diciembre de 2013

Falsas creencias sobre la diabetes (y 3)

Terminaremos hoy de resolver algunas falsas creencias sobre la Diabetes.

Mito 7: hago la dieta, me tomo/me pongo el tratamiento. Ya estoy curado.
Con el cumplimiento de las normas higiénico-dietéticas (dieta, ejercicio) y del tratamiento farmacológico, la diabetes podrá estar controlada en cuanto a cifras, lo que lleva a la prevención de las temidas complicaciones. Pero...
Realidad: la diabetes es una enfermedad crónica. No se cura. Se controla, pero no desaparece. No se puede cesar el tratamiento, o reaparecerá.

Mito 8: claro que cumplo la dieta, porque como alimentos sin azúcares añadidos.
Los alimentos "sin azúcares añadidos" no son por definición buenos para los diabéticos. Primero, porque pueden no tener azúcares "añadidos", pero sí tener azúcares. Y otros hidratos de carbono. Y grasas de todo tipo. Por ejemplo: zumos de frutas industriales: incluso si fuera verdad que no tienen azúcares DE NINGÚN TIPO añadidos, siguen siendo zumo, y los azúcares naturales se absorben en el aparato digestivo a una gran velocidad, dando lugar a grandes oscilaciones en los niveles de glucosa en sangre. La fruta, cuando se toma, ha de tomarse entera, con toda su pulpa, para enlentecer gracias a ella la absorción de sus azúcares y para disfrutar de las ventajas que toda esa fibra aporta a nuestra salud. Incluída la saciedad. Tomas una fruta, y te deja el estómago satisfecho unas horas. Tomas un zumo, y la brusca bajada de la glucosa en sangre después de la rápida subida tras la toma aumenta la sensación de hambre.
Otro ejemplo: galletas "para diabéticos": quizás no tengan azúcar añadido, pero siguen estando hechas, con suerte, con harina y con manteca. Si es que no llevan grasas trans, hidrogenadas o parcialmente hidrogenadas, para mejorar la consistencia, la textura o retrasar la caducidad. Ustedes verán.
Realidad: la dieta saludable y adecuada para un diabético debe excluir azúcares de absorción rápida, más si no son naturales.

Mito 9: tengo hipoglucemia, ¡voy a aprovechar para comerme un dulce!
Para resolver una hipoglucemia simple, suele ser suficiente algunas galletas, una fruta o un zumo natural. Tomar pasteles elevará tanto la glucosa en sangre que despertará a la insulina, que provocará otra rápida hipoglucemia. ¿Vas a arreglarlo con otro merengue?
Realidad: la hipoglucemia es negativa para el diabético tanto como la hiperglucemia. Es importante prevenirla  comiendo a intervalos regulares, y si llega a aparecer, unas galletas, una fruta suele ser suficiente para corregirla. Un pastel puede empeorar la situación más que arreglarla.
Pero si la hipoglucemia se debe a que por error has tomado más pastillas de la cuenta, conviene que vayas o avises al médico. En este caso es más difícil que puedas solucionarla sólo con alimentos, y necesitas más vigilancia por si empeora.

Mito 10: el tabaco y la diabetes no tienen ninguna relación.
Pues sí que la tienen, y no es que la diabetes se controle peor por fumar, ni que ser diabético haga ser fumador.
El tabaco es el gran factor de riesgo cardiovascular, que junto con la diabetes convierte el metabolismo en una bombita de relojería.
Realidad: el tabaquismo multiplica el riesgo cardiovascular en todos, pero en diabéticos, aún más.



Y con esto, fin de la segunda serie sobre errores culturales sobre la enfermedad.
Por supuesto...
¡Continuará!



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