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miércoles, 12 de marzo de 2014

La menopausia no es una enfermedad

No, no lo es.
La menopausia no es una enfermedad. Es una etapa de la vida de la mujer.
Una etapa que puede resultar molesta, cierto. Desagradable, en ocasiones. Y que supone algunos cambios en los riesgos de sufrir enfermedades, con lo que hay que cuidarse de diferente forma.

Pero no es una enfermedad. No hay que tratar la menopausia.

La menopausia comienza con la desaparición definitiva de la menstruacción. Bajan los niveles de las hormonas femeninas en la sangre, porque los ovarios dejan de fabricarlas. Eso ocurre poco a poco, hasta que llega un momento en que no son suficientes y no hay ovulación, y por lo tanto no hay regla. Vale, es una explicación simple, pero para qué aturrullar con ochenta nombres difíciles de pronunciar.

A veces eso da sofocos. Lamentablemente, no hay tratamientos con eficacia contrastada contra los sofocos.
Al reducirse las hormonas, desaparece el efecto protector que tienen sobre las enfermedades cardiovasculares: puede subir la tensión arterial, los niveles de colesterol, y con ellos aumenta el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares. Si antes había que cuidarse del tabaquismo, alcoholismo, con una dieta mediterránea y ejercicio moderado regular, ahora más aún. No digo más, ya hemos hablado antes de los riesgos cardiovasculares y no quiero resutar repetitiva.

A partir de la menopausia empieza a descalcificarse el hueso. Eso lo hace más frágiles, hay que cuidar aún más de no caerse. Pero me parece que este tema merece tema aparte, como ya antes hemos tratado los riesgos cardiovasculares.

También ocurre que hay más sequedad vaginal. Y eso pica, incluso puede doler en las relaciones sexuales. Pero nada que no se quite con un hidratante vaginal, ahora que no hay que preocuparse por la posibilidad de un embarazo no deseado.
Pero es que a veces también disminuye en deseo sexual...es cierto. También disminuye la testosterona, que a pesar de ser una hormona de las llamadas "masculinas", también tenemos las mujeres y es responsable de la libido. Claro que que  menores cantidades que en los hombres, todo hay que decirlo. Pero a veces no es hormonal, es una actitud aprendida, es cultural, asumir que la no fertilidad es equivalente a la asexualidad. Como no hay reglas, se acabó lo que se daba. ¿Cómo? ¿Por qué? Y además, que la sexualidad no tiene nada que ver con la genitalidad, ni con los coitos con penetración. No seamos reduccionistas, por favor.

La menopausia no da depresión. Los cambios hormonales pueden influir en cierta manera en el ánimo, pero no causar una depresión. Ocurre también que en muchas ocasiones coincide con una época en que los hijos se van independizando, y sobreviene el "síndrome del nido vacío". En la casa vive menos gente, no hay a quien cuidar, pero no por ello se es menos madre. Ni menos esposa, ni menos mujer. A lo mejor, si no se fuera antes tan "gallinita", no se temería tanto que se vaciara el "nido". Al fin y al cabo los hijos no son una propiedad, no son nuestros aunque los hayamos parido, los traemos al mundo y los criamos para que se hagan mayores y vivan sus vidas de la mejor manera posible. Lo natural es que eso ocurra. Cuando se hacen mayores e independientes no nos "abandonan", simplemente es lo natural. No necesitan que los arropemos, los abriguemos, los alimentemos, cambia la maternidad hacia una menos protectora y con menos responsabilidades. A ver, señoras, qué tiene eso de malo. ¡Lo que tendrían es que estar orgullosas porque han logrado su objetivo! Y ahora tienen más tiempo para ustedes mismas, para sus intereses, su relación de pareja, sus amigas, sus aficiones.

Lo que es verdad es que, independientemente de que la menopausia venga con más o menos molestias, la menopausia es como una se la tome. Como de todo en la vida, tiene cosas negativas, y tiene cosas positivas. Disfrutar de las positivas ayuda a tolerar con mejor talante las negativas, no hay que victimizarse ni vivir como enfermas, si no se tienen otras enfermedades.

Ahora que me doy cuenta, no me parece casual que hoy sea mi cumpleaños. No creo en las casualidades. Me refiero a cuando se va a publicar, no cuando lo estoy escribiendo, cosa que hago con cierta anticipación. Calculo que para cuando se publique, estaré en el mejor sitio que se puede estar, con una sonrisa de oreja a oreja. Cumplo 44 años. No tengo ni he tenido nunca ningún problema con decir mi edad. Son años que he vivido, estoy contenta con ellos. Me ponen un año más cerca de mi propia menopausia, por eso es que lo refiero ahora. Pero de momento me levanto y no me duele nada, me acuesto y tampoco me duele nada. Tengo alegría y energía para llevar mi estilo de vida, y mejorarlo si puedo. Espero llegar a la menopausia con esa misma actitud. Si no lo hago, teneis permiso para recordarme esta entrada y hacerme reflexionar.

3 comentarios:

  1. Felicidades y yo asiento con todo lo que has escrito aquí .Nada de venirse abajo. .Muchas veces no estamos mejor con regla y 30 años, de eso no depende.Las mujeres tenemos muchas trampas puestas ,para eso mirarlas como eso.Y a vivir .Estupendo Pilar abrazo.mon.

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  2. Una duda, tenemos la menopausia cuando ya no nos quedan ovulos q madurar y fecundar???? Entonces por ejemplo en mi caso q tuve mi primera menstruacion con 18 tacos... significa q mi menopausia sera tardia??? O no???

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  3. Pues es probable, ya que tuviste una menarquia (primera regla) bastante tardía; pero el dato final es con cuántos óvulos llegas a la pubertad, y eso depende mucho de la genética: es decir, si tu madre, tías por línea materna, etc tuvieron una menopausia igualmente tardía. Otro factor condicionante es el número de embarazos, puesto que los meses embarazada no se ovula, y 10 óvulos que "ahorras"; y los de lactancia, ya que la lactancia no impide por completo la ovulación pero ciertamente la dificulta, y ahí pueden pasar otros buenos meses sin "gastar" óvulos. En fin, no es fácil de predecir con certeza.

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