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miércoles, 11 de septiembre de 2013

Relaciones tóxicas

Hace un rato ha salido de la consulta un hombre de 24 años que hace unos días quiso quitarse la vida. Al final la intervención de familiares y amigos hizo que la cosa quedara en un pensamiento, y en palabras.

Pero no es del gesto suicida de lo que quiero reflexionar, hoy, ni de mi opinión o mi visión del suicidio. Parece casual (yo no creo en las casualidades) que ayer se celebrarael Día Mundial de la Prevención del Suicidio.
Es de los motivos de este chico para desear acabar con su vida.

Tiene 24 años, y desde hace uno, vive con su novia. Sin querer ni tener por qué dar más detalles aquí, ni conocer a la chica, tal y como él lo describe, la relación es un juego de poder y de control en la que el chico se siente débil y dependiente. Ella manipula su ánimo con mensajes contradictorios, lo acerca o lo aleja a su capricho, desprecia sus opiniones o necesidades, prioriza su interés propio por encima de todas las cosas. Le humilla en sus debilidades, critica sus fortalezas.
Ahora su novia está embarazada y utiliza su embarazo como arma arrojadiza en sus disputas de pareja. Él cree que ella no cuida adecuadamente su salud en su estado, y ella no le permite participar del mismo, y le amenaza con romper la relación y no permitirle un futuro contacto con su futuro hijo si le lleva la contraria.

Y él llora, y ella se ríe de sus lágrimas. Sabe que no la quiere, ni siquiera le gusta, pero está dispuesto a tolerarla con tal de ver crecer a su hijo.

A mí eso me parece una relación tóxica. Y adictiva. Le crea dependencia, no se siente capaz de salir de ella. Le crea tolerancia, cada vez es capaz de sufrir más dolor y maltrato psicológico en la esperanza de ver crecer a su hijo aún no nacido. Tóxica, le daña en cuerpo y mente. Si pierdes el sueño, si pierdes el apetito y con ellos se va tu salud, si pierdes la sonrisa, si pierdes la alegría, si pierdes la ilusión y la auto-estima, qué clase de relación de pareja es esa. Una tóxica, que contamina y consume el resto de lo que eres, de las otras facetas de tu vida, de tus valores y creencias, hasta que llegas a creer que no hay nada que valga la pena.

Y yo lo que no sé bien es si esa relación vale la pena. Es un hombre maltratado. Hoy, menos que otros días, estoy dispuesta a escuchar vagos argumentos feministoides. Es tan denigrante como cuando esto mismo lo sufre una mujer.

2 comentarios:

  1. Vaya! Que dura y triste realidad... que cruel y dominantes podemos llegar a ser... espero que este chico pueda salir de esa "toxica relación" y que ese bebe crezca sin toxicidad...

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  2. Mi opinión es que solo tiene una salida y es empezar a quererse a si mismo ,aceptar que su relación no tiene futuro y que si quiere a su futuro hijo no puede criarlo en ese ambiente tan toxico (a las veces no queda otra solución que romper algo para crearlo de nuevo ) .
    Esa mujer no lo quiere ,el amor es dar ,no chantajear

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